Ciudadanos (la historia) – Capítulo XXII

Continuamos repasando la historia de Ciudadanos (recordad que podéis encontrar el Capítulo XXI aquí):

Con la ya definitiva expansión de Ciudadanos por todo el panorama nacional, volvía el debate que ya había habido años antes en Catalunya: ¿De derechas o de izquierdas? ¿Se puede tener algo de liberal y algo de socialdemócrata? ¿Liberal? ¿Neoliberal? ¿Socioliberal? ¿Jacobino?

Albert Rivera entona el discurso del centro, se define como constitucionalista, liberal y progresista e iinvita a todos los españoles a que revisen el ideario del partido, disponible en su página web, la vez que reclama esa posición central que existe en toda Europa y que en la eurocámara se agrupa en el ALDE (Asociación de Liberales y Demócratas Europeos).

Tal y como ocurrió años antes en Catalunya y ante las inminentes elecciones autonómicas andaluzas, los primeros en situar a Ciudadanos a la izquierda son los miembros del PP andaluz que resaltan que el ideario de C’s dice que “se nutre del liberalismo progresista y del socialismo democrático” y que en Catalunya ha crecido a costa de los votantes que les ha arrebatado al PSC. Además, califican a Rivera como republicano, como si el hecho de ser republicano fuese sinónimo de ser más de izquierdas o menos.

El momento más lamentable por parte del Partido Popular andaluz llega cuando Carlos Floriano, en actitud xenófoba y catalanofóbica, dice que no quiere que Andalucía sea gobernado por un partido que se llama “Siudatans” y por un hombre que se llama Albert. Rivera se defiende diciendo que, si desde el PP creen que los catalanes no deben formar parte de los asuntos españoles, es que tiene el mismo pensamiento que los independentistas. Además, le recuerda que el candidato por los populares a Presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, es su paisano ya que nació en Barcelona.

Juan Marín es elegido por los afiliados andaluces como candidato para las elecciones andaluzas. La polémica llega con la deliberada malinterpretación de unas palabras de Rivera en las que, refiriéndose a que las subvenciones deben servir para generar riqueza, no para establecer redes de clientelismo político y que un partido se perpetúe en el poder, usa el símil de no regalar peces, sino el deber de enseñar a pescar, lo que tratan de vender como un menosprecio a los andaluces. Rivera recuerda que él no habla como foráneo, sino como andaluz porque su sangre es andaluza.

El delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, pidió perdón por los ataques a Ciudadanos desde el PP catalán, con la clara intención de poder llega a un pacto electoral. Pero la respuesta desde C’s llega rápidamente: Ciudadanos solamente apoyará a la fuerza más votada y siempre sin entrar en el gobierno. El 22 de marzo se celebran las elecciones en Andalucía, Ciudadanos consigue un meritorio resultado obteniendo 9 diputados. El PSOE de Susana Díaz sería la fuerza más votada, aunque finalmente necesitaría de cuatro intentos de investidura para la gobernabilidad. Ante el inmovilismo de PP y Podemos y con la posibilidad de repetir las elecciones, Ciudadanos votará a favor de que Susana Díaz sea presidenta tras llegar a un acuerdo de 72 puntos, entre los cuales está la obligación de dejar el acta de los imputados en casos de corrupción. De este modo, los expresidentes Chaves y Griñán tendrían que dejar sus actas de diputados.

Los buenos resultados del partido hacen que, una semana después, anuncie que se presentará a las elecciones autonómicas en todas las autonomías donde se celebran el mayo siguiente y también en las municipales de toda España. Ciudadanos marca entonces su línea roja, no pactará con quien quiera romper el país, solamente lo hará con partidos constitucionalistas. Las elecciones destacan por la gran cantidad de marcas blancas de Podemos, lo que hace de las elecciones un jeroglífico difícil de descifrar.

Ciudadanos, a pesar de no tener casi estructura en muchas automías, consigue representación en prácticamente todas las comunidades: 5 en Aragón, 3 en Asturias, 2 en Baleares, 2 en Cantabria, 5 en Castilla y León, 1 en Extremadura, 17 en Madrid, 4 en Murcia, 4 en La Rioja y 13 en Valencia.  En las municipales, es la tercera fuerza más votada consiguiendo más de 1500 concejales.

Más allá de los diversos pactos en municipios y gobiernos autonómicos, las miradas del mundo político nacional se posaban en Catalunya donde en septiembre habría unas elecciones autonómicas que eran puestas en escena por los partidos nacionalistas como si de un plebiscito por la independencia fuesen.

Se comienza a barajar la idea de que Convergència y ERC se unan en una lista independentista, más cuando Unió se separa de su histórico socio por el tema soberanista. Después también se contempla la posibilidad de que Podemos se una a Iniciativa per Catalunya y los partidos del cambio de las municipales para hacer un gran partido de izquierdas. Una encuesta del mes de julio da un empate entre Convergéncia y Esquerra, seguido de Podemos.

El astuto Artur Mas deja claro poco después que solamente habrá elecciones si hay una lista independentista unitaria con él como candidato. El 20 de julio nacería Junts pel Sí (que no contaría con la presencia de la CUP), después sabríamos la extraña lista en la que el hasta ahora miembro de Iniciativa, Raül Romeva, sería número 1 por Barcelona, aunque el candidato real sería Mas. De este modo, Convergència se aseguraba la presidencia y escondía la marca de Convergència, manchada por la corrupción de los Pujol y la del propio partido, el cual tiene hasta las sedes embargadas.

Con las elecciones catalanas y las generales a la vuelta de la esquina, Albert Rivera decide presentarse a las primarias para ser el candidato de C’s a La Moncloa. Finalmente, los afiliados del partido naranja eligen que la candidata al Parlament sea Inés Arrimadas.

La primera encuesta desde la formación de Junts pel Sí les da como ganadores con el 35,8% de los votos y colacan a Ciudadanos como segunda fuerza en Catalunya, dejando evidente que en unas elecciones marcadas como un plebiscito, C’s es visto por los catalanes como el partido que mejor defiende la unidad del pueblo catalán y el respeto a la Constitución.

Ciudadanos tiende puentes

Siempre he dicho que me acerqué a Ciudadanos porque las mismas cosas que yo desde siempre había defendido, un día se las comencé a escuchar a unos políticos de un pequeño partido político catalán que iban de naranja.Imagino que, como les habrá pasado a muchísimas personas, jamás pensé afiliarme a un partido, hasta que un día sentí la necesidad de ayudar a personas que iban a defender en las instituciones las mismas cosas en las que yo creía.

A pesar de estar totalmente de acuerdo con la mayoría de las cuestiones que Ciudadanos propone, a veces ocurre que me siento especialmente orgulloso de propuestas que hace el partido, como en el caso de Andalucía, donde el partido  ha registrado una iniciativa en el Parlamento andaluz en la que propone incluir, opcionalmente y con un mínimo de estudiantes interesados, la posibilidad de estudiar las lenguas cooficiales de España, catalán, gallego y euskera, en los colegios de Andalucía.

A menudo, desde otras comunidades autónomas, se ve el resto de los idiomas españoles como un ataque a la españolidad, dando de este modo la razón a los independentistas, cuando es todo lo contrario pues no hay nada más español que conocer las distintas culturas que existen en nuestro país. De hecho, yo, que soy catalán, creo que si en el resto de España se conociera más la cultura catalana, seguramente algunos de los enfrentamientos que desde un lado y otro alimentan al nacionalismo acabarían.

En Catalunya hay personas, que siendo su familia de otro punto de España, como también es mi caso, ante el desafío y la falta de respeto de los independentistas acaban diciendo que ellos no son catalanes. Es entonces cuando los independentistas ganan. Lo que los catalanes que nos sentimos españoles, sean nuestros padres o no de otro lado, debemos hacer es defender nuestra catalanidad sin complejos como parte de nuestra españolidad y explicarle a los que viven en otros puntos de España que la cultura, las costumbres o el idioma catalanes no van contra España, sino todo lo contrario; que las sardanas son un baile tan español como las sevillanas, que els calçots es un plato tan español como la paella, que el catalán es un idioma tan español como el castellano y que un pueblo fronterizo de Girona es tan España como el centro de Madrid.

El sentirme catalán, pero también andaluz, hace que cuestiones como esta me emocionen porque, si cinco niños de Andalucía se reúnen en un colegio para aprender catalán, Ciudadanos habrá hecho más por la cultura catalana en el resto de España en un día que lo que Convergència ha hecho en casi 40 años de democracia. Y eso que  CiU ha estado apoyando a los diferentes gobiernos de España pero, claro, Jordi Pujol no quería expandir la cultura catalana, a los políticos nacionalistas no les interesaba que los andaluces se interesaran por las costumbres de estas tierras ya que, entonces, no podrían seguir viviendo de lo que ellos siempre han llamado ataques a Catalunya.

Sé que lo que pretende Ciudadanos y que yo siempre he reclamado es difícil de conseguir a corto plazo, pero hemos de hacerlo, hemos de conseguir que todo el mundo tenga claro, los de aquí y los de allí, que catalanidad es españolidad y que, de igual modo que en la Comunidad Valenciana, en Extremadura o Andalucía tienen un fuerte sentimiento de su tierra sin dejar de estar orgullosos de ser españoles, en Catalunya también podemos conseguirlo.

De todas las luchas que tiene Ciudadanos, esta es la más importante de todas para mí y así siempre lo he sentido. Hemos de conseguir que los catalanistas sean lo que siempre fueron, personas que luchaban por ser los mejores españoles de todos y sé que podemos conseguirlo. Además, como bien ha dicho Juan Marín, líder de C’s en Andalucía: “La posibilidad de estudiar estas lenguas es la mejor manera de aplicar lo que la propia Constitución indica, que es respetar y proteger la diversidad lingüística de nuestro país”.

De modo que, un día más, solamente puedo estar orgulloso de lo que Ciudadanos trata de hacer en nuestro país y, se lleve a cabo o no este asunto, siempre podré decir que Ciudadanos trató de poner un puente entre mi Catalunya y mi Andalucía y eso siempre se lo agradeceré.

 

Ciudadanos saca a los imputados

El expresidente andaluz, Manuel Chaves, y el exconsejero de la Junta, Gaspar Zarrías, han formalizado este lunes la renuncia a sus escaños de diputados, cuatro días después de ser imputados formalmente por su implicación en el caso de los ERE fraudulentos.

Las setenta condiciones que Ciudadanos hizo firmar a Susana Díaz para apoyar su investidura ya están dando resultados y Juan Marín, líder de C’s en Andalucía, ha demostrado que se pueden cambiar cosas sin necesidad de estar gobernando. Ciudadanos ha hecho más por acabar con la corrupción en la comunidad andaluza en un mes que lo que había realizado el PSOE, PP, IU y el Partido Andalucista en más de treinta años. Leer más