A vueltas con el Día de la Constitución en Rubí

En mi entrada de hace unos días, aplaudía como constitucionalista que mi ciudad Rubí celebrara el Día de la Constitución. Entre otras cosas, indiqué que el PSC de Rubí, mostrando su constitucionalidad, se acercaba más al pensamiento de sus votantes, constitucionalistas en su mayoría.

A mí no se me caen los anillos a la hora de alabar las cuestiones buenas que hacen formaciones a las que yo no he votado. De hecho, en lo que al tema constitucionalista se refiere, también he de alabar al PP, el único partido en el que, junto a Euzkadiko Ezkerra, algunos de sus miembros votaron en contra de esa Constitución y que ahora ha moderado su discurso.

Sin embargo, todas las fuerzas que se han mostrado anticonstitucionalistas han tratado de señalar la celebración como algo que realmente no es. Los partidos nacionalistas enfocan dicha celebración como una suerte de fiesta “españolista” que, obviamente, no es, pues el 6 de diciembre es un día de ciudadanía que poco tiene que ver con la mirada que otros quieren dan.

La Constitución fue redactada y votada por miembros de la mayoría de partidos, entre ellos socialistas, comunistas y nacionalistas vascos y catalanes. Se hizo por consenso y obvio es que todas las partes tuvieron que ceder. La Constitución no es perfecta para ninguno de nosotros y ese es su gran valor, pues no está hecha para que nadie se la apropie, es de todos con sus virtudes y sus defectos.

La Constitución, a mi modo de ver, fue dar un portazo a cuarenta años de dictadura franquista en los que las libertades de los españoles quedaron secuestradas. Sin embargo, otros han opinado que la Transición, que la democracia, que la Constitución… no devolvieron a España a dónde debía, a la República, sino a una monarquía que el dictador había dejado en su testamento.

¿Ese es todo el problema? ¿Que España no es republicana? Si ese es todo el problema, todo podría tener fácil solución. Yo entiendo que en la mayoría de las personas que vota fuerzas constitucionalistas como PP, PSOE, C’s tiene claro que, en una sociedad ideal, no debería haber monarca. Ese debate llevaría a un cambio constitucional pero, antes de plantearnos abrir el melón constitucional, deberíamos preguntarnos si vamos a respetar la Constitución que quede tras los cambios o los partidos que ahora plantean estos cambios seguirán quejándose hasta que tengan una a su imagen y semejanza.

Cuando observas que las personas que más se quejan de la celebración del Día de la Constitución en Rubí, a la vez, alaban la figura del dictador cubano Fidel Castro, te da que pensar sobre si verdaderamente vale la pena reformar la Constitución a petición de esas formaciones políticas, en las que se defienden dictadores si son de su ideología. Franklin Delano Roosevelt, en una referencia al dictador nicaragüense Anastasio Somoza, dijo: “Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta“. Eso piensan muchos de Fidel. Cuando se acabe el sectarismo, se podrá empezar a pensar en tener un mundo mejor

España es el único país donde se asocia república a izquierda y es el único país también en el que los comunistas acusan de fascista a todo aquel que no es comunista, como si en el mundo no hubiera más que blanco y negro y no toda una gama de colores. Durante el franquismo, se creía que todo aquel que no era franquista era comunista; ahora creen que todo el que no es comunista es franquista… ese y no otro es el drama de España.

¿Pero de verdad todo se centra en una España Republicana? ¿Eso es todo para los miembros de ICV? Hacia una república es fácil ir, muchos podríamos encontrarnos en ese camino, eso sí, hacía una república del siglo XXI, no a una reedición de la II República porque aquella, no sólo no fue ejemplar, sino que, desde las fuerzas más a la izquierda, fue  traicionada por la idea de una dictadura comunista, así como también por la extrema derecha y el bando nacional de Franco.

A mí no me disgusta cuando el miembro de AUP (coalición que entre otros está la CUP) dice aquello de que “Ustedes mismos, es su país no es el mío” porque el señor Àitor Sánchez y su partido dicen lo que piensan y son coherentes en campaña, en el consistorio y fuera de él, pero los que votan a ICV y, repito, los que lo votan, no digo sus afiliados, deben saber qué es lo que defiende su partido, por qué ese ataque feroz a una constitución que es de todos y que, incluso, el PC y el PSUC votaron positivamente está a mí parecer fuera de lugar.

Y no hagan demagogia, no vuelvan a hablar de la Constitución como si fuese un apéndice del franquismo; no vuelvan a hablar de que los militares la condicionaron, mientras se olvidan de que los terroristas también la condicionaron. No olviden que la extrema derecha y la extrema izquierda se unieron contra la Constitución; no olviden que, tristemente, la izquierda fue atacada, pero también sufrieron ataques miembros de partidos como la UCD.

Piensen en por qué personas como yo, (que somos miles en Rubí) hemos dejado de votar a fuerzas como PSC e ICV porque han hecho políticas cercanas al nacionalismo catalán y, sobre todo, dejen de hacer de todo una lucha de bandos, dejen de recordar la Guerra Civil, dejen descansar a los muertos, porque yo, que tengo que aguantar que  valoren si soy o no nacionalista español, que si soy o no franquista, que si soy o no monárquico, también tengo familiares en alguna cuneta, hay personas de mi sangre enterradas sin honra tras ser fusiladas por el bando nacional. De modo que, por más que en política se pueda discutir casi todo, hay una cosa que no voy a discutir, mis muertos son míos, así que, señores de ICV, ERC, AUP, con todo el respeto, no se apropien de mis muertos y menos con fines políticos.

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Rubí la primera ciudad catalana que celebrará el día de la Constitución

En 1992 la ciudad de Rubí, mi ciudad, fue objeto de un gran estudio sociológico. Se debía al hecho de que la abstención electoral en Catalunya era sistemáticamente mayor en las elecciones autonómicas que en las generales. Exactamente, un 12,3%. Esa abstención afectaba, sobre todo, al PSC, que llegaba a perder medio millón de votos, lo que llevaba a que, mientras el PSC-PSOE ganaba en Catalunya todas las generales, el PSC perdía todas las autonómicas o, dicho de otro modo, cuando los votantes votaban bajo la tutela del PSOE, no había dudas; pero cuando lo hacían al PSC, dado su nacionalismo catalán, muchos socialistas preferían quedarse en casa.

En aquel 1992, en las elecciones autonómicas de Catalunya, en Rubí únicamente fueron a votar el 57% de la población y el PSC consiguió 6,030 votos. Sin embargo, sólo un año después, para las generales acudieron a las urnas un 72,4% y el PSC consiguió 12.950 votos, es decir, más del doble.

Sobre por qué el PSC insistía en su catalanismo, a pesar de restarle votos, ya hemos hablado muchas veces en este blog. En el Partido de los Socialistas de Catalunya, sus votantes son de clase obrera y constitucionalistas, sus élites son burguesas y nacionalistas. Vuelvo a escribir las palabras del líder socialista Joan Reventós, quien destacaría en sus memorias inacabadas, Tal com ho vaig viure (Tal y como lo viví), que “Los socialistas nos hubieran partido en dos mitades. Y preferí la hegemonía de Pujol”.

Según pude leer en el libro de Antonio Robles, Del fraude histórico del PSC al síndrome de Catalunya, los resultados de las elecciones de Rubí llevaron a un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de la Universidad Autónoma de Barcelona, dirigido por Josep María Colomer, a realizar el estudio antes referido y cuyo resultado fue incontestable: la abstención afectaba a los partidos de izquierda y nada a CiU.

Sin embargo, sabemos lo que ha ocurrido después, el PSC ha tendido la mano siempre a los partidos nacionalistas, mientras que los socialistas iban desangrándose electoralmente. Si en el 2007 en Rubí el PSC tenía 12 concejales, el último pacto del Tripartit en el Parlament, en el que los socialistas catalanes definitivamente abrazaron el nacionalismo catalán, llevó a que en 2011 consiguiera sólo 8 y en 2015 únicamente seis. Resumiendo, desde los “coqueteos” del PSC, primero al nacionalismo y después al independentismo, el PSC de Rubí pasó del 40% de los sufragios al 20%.

Ahora, tras un intento de moción de censura de los nacionalistas (en su derecho están) y de Iniciativa por Catalunya y Vecinos por Rubí (traicionando a sus votantes), el Partido de los Socialistas en Rubí ha comenzado a variar su discurso y sus hechos. Rubí se convertía el pasado jueves en la primera ciudad de Catalunya en aprobar una moción para celebrar un día tan importante como el de la Constitución, fecha que ponía fin a los 40 años de dictadura franquista en los que las libertades de los españoles estaban secuestradas.

Más allá de las diferencias ideológicas, PSC, C’s y PP están obligados a entenderse en Catalunya, más allá de izquierda, centro y derecha, más allá de socialdemócratas, socioliberales y conservadores. La unión de los constitucionalistas es importantísima en un momento como éste, en el que los nacionalistas están tratando de dividir al pueblo catalán.

Ahí, entre los constitucionalistas, también debería estar ICV, pero estos están esperando a que el primo de Zumosol, Podemos, les salve de la desaparición. Al parecer, el partido que es heredero del PSUC y que gobernó Rubí durante muchos años aún no se ha preguntado el porqué han pasado de ser una fuerza a la que votaban prácticamente dos tercios de la ciudad a acabar siendo una fuerza mínima con solamente dos concejales. Si se lo preguntan, la respuesta es fácil: sus votantes son constitucionalistas y no nacionalistas catalanes y, si a una moción de celebrar la Constitución el líder de ICV dice textualmente “Un No como una casa”, mal futuro tienen si no les salva el primo de Zumosol.

El Sí a la Constitución en Rubí por parte del grupo de gobierno de PSC, a más de C’s y PP no debería ser noticiable, pero tristemente en mi tierra, Catalunya, sí lo es. Ojalá esto sea el comienzo de algo grande en estas tierras pues nada desearía más que una unión entre constitucionalistas para conseguir aquello que dijo Suárez de conseguir, que en las instituciones sea normal lo que a nivel de calle es simplemente normal. Que Rubí es constitucionalista lo sabemos todos, que Catalunya es constitucionalista lo sabemos todos, pero eso no es visible a nuestros ojos porque, históricamente, PSC e ICV han traicionado sistemáticamente a sus votantes. Ahora da la sensación de que el PSC de Rubí quiere dejar de hacerlo, que van a ser lo que sus votantes quieren, es decir, la representación del PSOE en esta ciudad.

El futuro dirá cómo avanzan los acontecimientos, pero que Rubí, la decimosexta ciudad más grande de Catalunya, pierda los complejos y decida celebrar el Día de la Constitución es histórico y, quién sabe, quizá en unos años como rubinense me pueda sentir orgulloso de que en Rubí comenzase todo y poder decir aquello de que en Rubí nació la Catalunya que, sin complejos, se declara constitucionalista.

Ciudadanos (la historia) – Capítulo XIX

Continuamos repasando la historia de Ciudadanos (recordad que podéis encontrar el Capítulo XVIII aquí):

En junio de 2013, diversas encuestas apuntan a que Ciudadanos se acerca a PSC, PP e ICV en intención de voto. El gobierno nacionalista de Mas y que Ciudadanos sea el único partido que habla sin pelos en la lengua dentro del Parlament hacen que muchos catalanes comiencen a ver al partido naranja como la mejor opción contra los separatistas. Probablemente, eso tuvo mucho que ver con que el PSC se alejara de los nacionalistas y, finalmente, no participara en el pacto “nacional” por el derecho a decidir, al que, además de 25 entidades, apoyaban CiU, ERC, ICV y CUP.

Artur Mas trata de hacer equilibrios, intentando llevar a cabo el referéndum mientras las encuestas dicen que perderían unas próximas elecciones y la corrupción sacude su formación. Los grupos de la oposición a CiU coincidían en reclamar en bloque responsabilidades políticas durante sus turnos de preguntas al presidente de la Generalitat, Artur Mas, si se demostraba que el partido se financió irregularmente a través de comisiones ilegales pagadas por Ferrovial.

El gobierno de la Generalitat creó un Consejo Asesor para la Transición Nacional con el objetivo de asesorar a la Generalitat en el “proceso de transición nacional de Catalunya” y lograr la consulta. El 11 de septiembre de ese 2013, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) organizó una cadena humana que debía recorrer 400 km a través de toda Catalunya. Días después, el Partido Popular catalán insta a PSC, Unió y Ciutadans para hacer un frente al común frente a las ideas secesionistas, pero Albert Rivera opina que estos temas afectan a toda España y que deben reunirse los líderes a nivel nacional y no a nivel autonómico. Unió rechaza la reunión mientras que PP opina que estos temas deben tratarse con los líderes autonómicos. Los socialistas califican este frente como cínico y no aceptan.

Oriol Junqueras vuelve a mostrar su apoyo a Artur Mas para la convocatoria del referéndum separatista. Albert Rivera retó al presidente de la Generalitat, Artur Mas, a convocar elecciones anticipadas para evitar “tres años de deriva y de fractura social” independentista y, en caso contrario, le invitó a gobernar Catalunya con sus competencias, en lugar de “construir naciones”.

El 10 de octubre, se contempló en el Parlament uno de los actos más lamentables y que más se han tergiversado sobre Ciudadanos, tras haber acabado el debate de una moción que pedía, entre otras cosas, la condena del franquismo, las apologías del nazismo y la destitución de la delegada del Gobierno, María de los Llanos de Luna, por haber homenajeado a la División Azul en un acto en Sant Andreu de la Barca, en el cual Ciudadanos había declarado que votaría a favor de esa condena. El portavoz de la CUP, David Fernández, se refirió a los miembros de C’s y PP diciendo que estaba muy bien condenar el fascismo y el nazismo en el Parlament, pero que el Día de la Hispanidad se manifestarían junto a fascistas y nazis en la Plaza de Catalunya.

Obviamente, las palabras del líder de la CUP eran una falacia porque en el Día de la Hispanidad sí hay una manifestación fascista que se realiza en Montjuïc, pero que nada tiene que ver con la que se realiza en la Plaza de Catalunya donde yo, personalmente, jamás he visto una bandera fascista, aunque curiosamente la televisión pública catalana siempre encuentra un par para poner en el telediario de TV3 y, así, falsear las noticias y dar a entender que todos los españoles son fascistas.

Ante la acusación de fascistas y nazis, Jordi Cañas pidió la palabra por alusiones, pero la Presidenta de la cámara, la ultra radical nacionalista Núria de Gispert, no dio opción de defenderse a los miembros de C’s, a pesar de tan duras e infames acusaciones, lo que llevó a un rifirrafe entre el Diputado Jordi Cañas y la Presidenta del Parlament, quien apagó el micro del parlamentario. Aún sin micrófono, Jordi Cañas siguió defendiendo su postura, a lo que De Gispert respondió mandando callar en numerosas ocasiones. Ante dicha acción, Cañas sigue defendiéndose, aún sin que se le pueda oír por el micrófono y dice que “Ciutadans nunca aceptará lecciones de democracia de un grupo como la CUP que se ha manifestado junto al comando Barcelona de ETA”. Reaccionan con aplausos los miembros del PP e, incluso, varios del PSC. La Presidenta del Parlament acusa a los Diputados de “No tener vergüenza” y los miembros de Ciudadanos abandonan el Parlament en señal de protesta. En modo de solidaridad, los miembros del PP también se marchan. La lamentable escena acabó con la fanática De Gispert gritando a los Diputados “Iros, iros, que eso es lo que tenéis que hacer”.

 

Tras el abandono de C’s y PP de la cámara, el Parlament aprobó la moción y, desde esa fecha, tanto los independentistas como la extrema izquierda han utilizado el hecho anecdótico de que ni Ciudadanos ni Partido Popular estaban en la cámara, a pesar de que ya habían dicho que iban a condenar el fascismo y el nazismo, para hacer ver que se negaron a votarlo, o que abandonaron la cámara para no condenar el fascismo. En estos dos vídeos, pueden ver lo que realmente pasó. Sin embargo, desde este hecho se ha acusado a Ciudadanos de extrema derecha y de fascistas por “Negarse a condenar el fascismo” cuando eso no es realmente lo que sucedió.

La manifestación para la unidad de España acoge a 160.000 personas, casi cien mil más que el año interior. La llamada “Mayoría silenciosa” comenzaba a hacerse a oír, a pesar de que partidos como el PSC no apoyaron la manifestación, aunque sí se acercaron políticos socialistas a modo personal.

 

Fuente de la fotografía de portada: Cronicaglobal.com

Ciudadanos (la historia) – Capítulo XVIII

Continuamos repasando la historia de Ciudadanos (recordad que podéis encontrar el Capítulo XVII aquí):

Debido a que las elecciones se habían entendido como un referéndum, a Artur Mas y su cambio al proceso soberanista y teniendo en cuenta que había perdido doce escaños, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, pidió a Mas que dimitiese. Pero, como ya contamos en nuestro anterior capítulo, finalmente gobernó con el apoyo de ERC, motivo por el cual el mismo Rivera criticó que los republicanos apoyaran a CiU a tapar la corrupción.

Las fuerzas soberanistas de izquierda vienen a decir que la independencia de Catalunya es ahora el camino y que palabras como las que recientemente había dicho en el Congreso de los Diputados el ministro Wert, en las que indicaba que “Había que españolizar a los niños catalanes”, dejaban a las claras que, para el gobierno del PP, la cultura catalana no era española ni merecía que se la equiparase a la castellana.

El portavoz del Govern en funciones, Francesc Homs, declaró que el anteproyecto de Ley Orgánica de la Mejora de la Calidad Educativa del ministro  Wert, a la que en el Parlament se opusieron CiU, ERC, CUP, PSC e ICV, era una “reforma constitucional encubierta” y amenazó con actuar unilateralmente si no cambiaba dicha ley.

Una vez más, las decisiones y sobre todo las formas del Gobierno del Partido Popular daban alas al independentismo y solamente unos días después CiU y ERC comenzaron a negociar una consulta soberanista. El pacto de la “Llibertat” hace que el President Mas y el Jefe de la Oposición, Junqueras, vayan en una mismo barco, con lo que la oposición pierde fuerza de crítica hacía le Govern.

En el debate de investidura, el portavoz de C’s, Albert Rivera, pide explicaciones por la corrupción y pregunta por cuentas en Suiza de Artur Mas y Jordi Pujol. Como respuesta, a la mañana siguiente, aparece una sede de Ciudadanos apedreada y con los cristales rotos.

No es la única repercusión que recibe Ciudadanos pues, políticamente, también las hay y la Junta de Portavoces decide que Ciudadanos no acceda a tener ningún senador. Jordi Cañas se quejó asegurando que “Se ha querido excluir del Senado a una voz catalana que defiende la unidad con el conjunto de España”. Días después, la mesa del Parlament da luz verde al debate sobre la declaración de soberanía.

Artur Mas insta al PSC para que se ponga del lado soberanista, cosa que en principio sí hace Iniciativa por Catalunya. Las palabras de Mas crean un serio debate dentro de la formación socialista y 5 de sus parlamentarios, que quieren votar del lado de los independentistas, deciden ausentarse de la cámara en el momento de la votación como protesta ya que el partido no les da libertad de voto. Además, el exconseller y expresidente del grupo parlamentario del PSC, Joaquim Nadal, anunció que dejaba el Consell Nacional Socialista después de que la dirección decidiera votar ‘No’.

El Parlament aprobó la declaración que impulsa el “derecho a decidir” de Catalunya con los votos a favor de CiU, ERC, CUP e ICV y los votos contrarios de PSC (salvo los cinco casos antes referidos), PP y Ciudadanos. Artur Mas declara que no se ha votado que Catalunya sea una nación, sino obtener la libertad para decidir qué quiere ser. En aquel pleno, Albert Rivera inicia su discurso leyendo los primeros artículos de la Constitución y dejando a las claras que lo que se vota es ilegal.

Un mes después, en febrero de 2013, sale a la luz una encuesta que marca claramente la tendencia que está tomando Catalunya. Las fuerzas soberanistas perderían fuerza pero, a pesar de ello, ERC subiría a costa de CiU, mientras que Ciudadanos lo haría a costa de PSC y PP. Esa misma semana, vuelve a pedir que Artur Mas comparezca ante el Parlament por el caso de corrupción Palau, pero el President se libra gracias a los votos de ERC y de su propio partido.

Con la declaración por el “derecho a decidir” recurrida por parte del gobierno central en el Tribunal Constitucional, en el Parlament se vuelve a aprobar la celebración de una consulta de autodeterminación en Catalunya, esta vez a instancia del PSC, en la cual se insta al Govern de la Generalitat a “iniciar un diálogo” con el Gobierno del Estado. Se aprueba con los votos a favor de CiU, ERC, PSC e ICV, la abstención de la CUP y el voto en contra de PP y Ciudadanos.

La siguiente provocación del Govern pro-separatista llega cuando el Parlament aborda una resolución relativa a Andalucía en la Comisión de Exteriores, es decir, como si los andaluces y los catalanes no pertenecieran a la misma nación. Ciudadanos, PP y PSC (que como siempre parecía no entender bien de qué iba la película y unas veces estaba aquí y otras allá) protestan enérgicamente sobre esa cuestión.

Unos días después, la CUP organiza un escrache a Albert Rivera en su propia población y, cuando iba junto a su mujer, ese intento de causar terror, es decir, ese acto terrorista de la CUP, acabó con un rifirrafe en el Parlament en el que el cupaire Quim Arrufat acusó a los de Rivera de no respetar la voluntad del pueblo, diciendo de Ciudadanos que era “La Inquisición del siglo XXI” y acabando con un amenazador “Iros acostumbrando”, lo que supuso gritos de un lado y otro de la cámara. La Presidenta del Parlament, Nuria de Gispert, solamente llamó la atención a uno de los dos partidos. ¿Adivinan a cual? Sí, a C’s.

En el pleno del mes de mayo, Artur Mas y Albert Rivera, sin que sirva de precedente, se pusieron de acuerdo a la hora de criticar el modelo educativo de Wert. Sin embargo, Mas se burló de la idea que Ciudadanos tenía sobre una educación trilingüe en castellano, catalán e inglés, a lo que Rivera le recordó que tanto Artur Mas como sus hijos se habían educado en un colegio privado trilingüe y le preguntó por qué no quería para los hijos de los catalanes, lo que sí quería para el suyo.

 

Fuente de la fotografía de portada: radiocable.com

 

 

 

 

Ciudadanos (la historia) – Capítulo XVII

Continuamos repasando la historia de Ciudadanos (recordad que podéis encontrar el Capítulo XVI aquí):

Los dirigentes de Convergència i Unió comienzan a mostrarse clara y públicamente cercanos al independentismo. Artur Mas promete convocar una consulta sobre el pacto fiscal, acogiéndose a la Ley de Consultas Populares, en caso de que el Gobierno del PP rechace el nuevo marco económico pretendido por CiU. Solamente Ciudadanos y el Partido Popular critican la postura de Mas. Alicia Sánchez Camacho, portavoz del PP, opina que Mas no se atreverá a hacer esa consulta ilegal y Jordi Cañas de C’s acusa a la Generalitat de usar la “xenofobia fiscal como argumento de enfrentar territorios”.

Además, comienza a hablarse también de la posibilidad de una consulta soberanista, en la que Artur Mas pretende poder contar con el apoyo que tiene de los catalanes ante el cambio de rumbo de su partido que apuesta ahora por el separatismo. Curiosamente, en un libro publicado en 2002 y titulado “¿Qué piensa Artur Mas?“, el President decía  “El concepto de independencia lo veo anticuado y un poco oxidado”(…) “España no es Yugoslavia, además, entre Catalunya y España existen suficientes lazos e historia compartida como para tener muy presente este bagaje común, que se manifiesta incluso en la composición demográfica de Cataluña”.

El 6 de diciembre, Artur Mas no asiste a los actos conmemorativos de la Constitución y, desde ese momento, deja de ser el President de la  Generalitat para ser el President únicamente de los independentistas. Este menosprecio vuelve a ser ignorado por PSC e ICV que cada vez son más benévolos con Artur Mas y con el separatismo catalán.

En el pleno del Parlament, se pide que no se puedan expresar frases como “España nos roba”, “Expolio fiscal” o los españoles son una banda de mafiosos”, como se había oído desde la bancada de ERC. Sin embargo, la Junta de Portavoces, con al Presidenta del Parlament Nuría de Gispert a la cabeza, deniegan la moción y el Parlament deja que, en el lugar donde está representado el gobierno español en Catalunya, se pueda insultar a España y a los españoles.

En abril de 2012, Convergència se une a ERC y SI y denuncian que Catalunya sufre “un expolio fiscal”. Las resoluciones sobre el pacto fiscal votadas en el pleno tienen también el apoyo de PSC e ICV. En mayo, el PP vuelve a votar, como comenzaba siendo habitual, del lado del Govern en temas económicos. Esta vez, se trata de la Ley Catalana de Estabilidad Presupuestaria.

Convergència comienza a tener problemas de corrupción: el caso Millet (Palau), que se denunció en 2009, se pone sobre la mesa y, esta vez sí, toda la oposición en conjunto pide explicaciones al gobierno de Artur Mas, que defiende que su partido no se financió ilegalmente. Los recortes también unen a la oposición y se empieza a rumorear sobre la posibilidad de que Artur Mas, al que aún le quedaba más de la mitad de la legislatura, adelante las elecciones.

En el mes de julio, gracias a los votos de los miembros de Esquerra, Artur Mas no debe comparecer ante el Parlament para dar explicaciones por el caso Palau. En ese momento, ya estaba sobre la mesa el caso ITV, que también salpicaba a miembros de Convergència, entre ellos a Oriol Pujol, que había sido mano derecha de Artur Mas.

En la Diada de 2012, desde el gobierno de Catalunya ya se habla sin tapujos de desligarse de España. Un Artur Mas crecido deja entrever que adelantará las elecciones para saber si los catalanes respaldan su proyecto soberanista. Una vez anunciadas las próximas elecciones, el Presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, acusa a Artur Mas de “Pretender dar un golpe de Estado”(…)”Me da el mismo miedo un golpista vestido de verde con un tanque que un golpista con corbata subido en un A8″(…) “ninguna identidad va a ser impuesta”(…)”el expolio de Catalunya por parte de España es la gran mentira del nacionalismo”.

Ciudadanos inicia una precampaña centrada en pedir el voto no independentista y en reclamar que casos de corrupción de CiU no son suficiente motivo como para que estos alimenten el enfrentamiento entre catalanes. Tras las primarias, Albert Rivera vuelve a ser el candidato. El lema de campaña es el famoso “Mejor Unidos” y, para dichas elecciones, el partido cuenta con el apoyo público del dramaturgo Albert Boadella, los escritores Félix Ovejero, Arcadi Espada y Javier Nart, así como de Juan Carlos Girauta, Tomás Guasch, Ferran Martorell y la exportavoz del PP Carina Mejías.  

En el spot que hace la Generalitat para las Elecciones, salen imágenes de la manifestación independentista con lo que C’s denunciará el caso a la Junta Electoral, que acabará retirando el vídeo unos días después, aunque, como se dice en estos casos, el daño ya estaba hecho.

Las elecciones no son vistas como un referéndum por la mayoría de la gente, sino como un Sí o No a Artur Mas. Eso no quita que también se midiera en tono soberanista. CiU, ERC y la CUP eran el voto soberanista; PSC e ICV no representaban al Sí ni al No y, en todo lo contrario, PP y C’s eran los partidos radicalmente contrarios al independentismo, aunque los Populares tenían la ventaja de parecer el voto útil.

Finalmente, con una subida del 8% en la participación, Artur Mas fracasa en su propósito y CiU, a pesar de seguir siendo la fuerza más votada, pierde 12 escaños, quedándose con 50. El PSC paga sus titubeos y su apoyo al nacionalismo perdiendo 8 y quedándose con 20. ERC es una de las triunfadoras de la noche consiguiendo 21 escaños, con lo que parece que recoge voto independentista de CiU y del PSC. El PP gana 1 escaño quedándose con 19, pero no consigue el “sorpasso” para colocarse como segunda fuerza, entre otras cosas porque las personas que han votado en clave soberanista desde el lado constitucionalista apuestan también por Ciudadanos, que pasa de ser un partido sin mucho futuro a triplicar sus votos y sus escaños, alcanzando 9, y aprovechando sobre todo los votos que le vienen de votantes del PSC, que no les personan sus coqueteos con el independentismo. Albert Rivera, Carina Mejías, Inés Arrimadas, José Manuel Villegas, Carmen de Rivera, Carlos Carrizosa, José María Espejo-Saavedra , Jordi Cañas y Matías Alonso serían los encargados de representar a los ciudadanos constitucionalistas de centro en un Parlament de Catalunya que gobernaría Artur Mas gracias al apoyo de ERC.

Mariola Marín: “Fue memorable y emocionante cuando C’s fue primera fuerza en Rubí en las autonómicas catalanas”

Durante cuatro martes consecutivos y hasta llegar al aniversario de las pasadas elecciones municipales, este blog será algo diferente dado que en él podremos leer cuatro entrevistas realizadas a los cuatro concejales de Ciudadanos en mi ciudad, Rubí.

Mariola Marín, nacida en Málaga pero residente en Rubí desde 2005, afiliada al partido en 2014  Concejal en Rubí por Ciutadans y responsable de los temas sociales dentro de la agrupación, repasa para Ciudadano Adrián lo acontecido en este año que ha pasado desde las elecciones municipales de 2015.

Ciudadano Adrián: Ahora hace un año, las encuestas y la rumorología decían que Ciutadans de Rubí iba a entrar por primera vez en el Ayuntamiento de Rubí con dos concejales, quizá tres. Usted iba en el número 4 de la lista. ¿Se veía como concejal? ¿Pensaba que acabaría siendo representante de los rubinenses?

Mariola Marín: Con toda franqueza, estaba convencida de que entraríamos al consistorio con 3 concejales; que llegáramos a los cuatro no estaba segura pero tampoco lo daba como imposible.

C.A: ¿El paso de cero a cuatro concejales se debe al tirón del partido? ¿Al trabajo de la agrupación? ¿O a la unión de ambas cosas?

M.M: La subida del partido fue importante y fue una ayuda el estar en la cresta de la ola en ese momento. Pero también sabemos que cada convocatoria de elecciones es diferente, no son iguales unas municipales a una autonómicas o generales; en municipales votamos para nuestra ciudad y lo vemos bajo el aspecto de cercanía, bajo el punto de vista de lo que nos afecta más directamente. Ya desde los comienzos de la campaña, cuando poníamos las mesas informativas, muchos ciudadanos se acercaban y estaban interesados en que les diéramos información, incluso nos pedían las papeletas del voto. Yo, personalmente, no viví los inicios del partido, pero sé por mis compañeros que fue complicado, por ello se notaba muchísima diferencia con los anteriores comicios. Pienso que sí influyó el momento que vivía Ciudadanos, pero el trabajo de toda la agrupación de C,s Rubí también fue importante dado que todos nos volcamos en un proyecto del que estamos convencidos y que nos ilusiona enormemente. La suma de ambas cosas da una enorme fuerza personal y de equipo

C.A: En las elecciones del 2019, ¿será más importante la labor del grupo municipal de Ciutadans de Rubí que la actuación del partido a nivel General?

M.M: El trabajo que realicemos en estos años será vital pues a las palabras deben seguirlas los hechos, qué es lo que los ciudadanos quieren. Los ciudadanos quieren respuestas, resultados tangibles. Sin lugar a dudas, lo que haga el grupo municipal en estos años de legislatura será el barómetro por el que nuestros conciudadanos medirán sus votos en las elecciones de 2019. Afortunadamente, los cuatro concejales tenemos un gran apoyo, tanto de la Junta como de todos los afiliados; los concejales somos la cara visible, pero sin ese gran equipo que trabaja, dedica su tiempo aun quitándoselos de su tiempo libre y de estar con la familia, no sería posible el realizar un trabajo como el que desempeñamos.

C.A: Cuando entró en Ciudadanos, el partido aún no había comenzado su expansión por todo el país. ¿Qué visión tenían sus familiares y amigos de Málaga del partido? ¿Les extrañó que formara parte de un partido que en ese momento su labor política estaba mayoritariamente en Catalunya?

M.M: No les extrañó, soy malagueña de nacimiento y catalana por elección, aquí es donde vivo y he formado mi familia, con lo cual no es raro que mi prioridad sea el lugar donde he decido hacer mi vida. Mi familia conocía el partido por los medios de comunicación. Antes de tomar la decisión de formar parte de este proyecto, lo comentaba con mis hermanos, con mis padres y amigos en Málaga y les explicaba el programa, la política que se quería desempeñar, y lo cierto es que se sintieron interesados y atraídos por Ciudadanos, tanto es así que mi hermano también se ha unido de forma activa allí en Málaga y familiares y amigos han votado a Ciudadanos. 

C.A: ¿Qué fue lo que más pesó en su decisión de afiliarse y cambiar su vida para ser política?

M.M: Desde joven, me interesó la política, quizás no hasta llegar al punto de dedicarme a ella pero sí de estar informada sobre lo que ocurría. En estos últimos años, el panorama político ha sido bastante complicado, la crisis, los recortes sociales sobre todo en sanidad y educación… todo esto hace plantearte muchas cosas. Todos protestamos en petit comité, en reuniones de amigos, familiares, pero así no se consigue nada, por lo que tomé una decisión: en vez de tantas quejas, tomar cartas en el asunto e involucrarme. En esta decisión, formó parte fundamental Ciudadanos, pues es el partido en el que las cosas pueden hacerse, con sensatez, ilusión y trabajo.

C.A: Con el PSC en el gobierno del Ayuntamiento de Rubí con solamente 6 concejales de 25 y con un ayuntamiento fracturado en 8 partidos, ¿qué postura mantiene el grupo municipal de C’s?

M.M: En C,s Rubí, tenemos muy claro lo que queremos y lo que no, por lo que el número de partidos que haya en el Ayuntamiento, a mí, en particular, no me preocupa. Al contrario, es bueno porque refleja la diversidad de la ciudad. Es cierto que es más complicado llegar a acuerdos, pero cuando se llegan, cuando partidos con pensamientos tan diferentes llegan a entenderse, es una satisfacción. Esa es la nueva política, encontrar los puntos que nos unen y no mantenernos en las líneas rojas de los puntos que nos separan.

C.A: ¿Qué piensa cuando oye en el pleno o ve en la prensa que en Rubí hay un gobierno en la sombra por parte de Ciutadans?

M.M: Quien dice o piense eso no tiene ni idea de lo que representa C’s. Cuando nos llegan las mociones de los distintos grupos municipales, nosotros no miramos quién la presenta, nosotros nos enfocamos en la propia moción. Nos es igual que sea de PSC, de ERC o de Convergència. Nos quedan muchas cosas por aprender y es bueno reconocerlo, pero llevar poco tiempo en política también nos beneficia, porque vemos la problemática a nivel de calle. Yo pienso, como ciudadana, qué me gustaría para mi ciudad y, a la vez, pienso como política en cómo y de qué manera se pueden dar soluciones. Lo del gobierno en la sombra se dijo por parte de algunos concejales de otros partidos de la oposición en una rueda de prensa en la que criticaron la labor del gobierno del PSC y a la que no tuvimos la posibilidad de asistir porque los demás partidos no quisieron informarnos. El problema no es de C’s. Ni somos el gobierno en la sombra, ni tenemos pacto alguno con nadie, lo único que pretendemos es hacer bien nuestro trabajo aun cuando nos lo ponen difícil.

C.A: La actual alcaldesa, Ana María Martínez de PSC, dijo en la noche electoral que no podía entenderse con Ciutadans porque es de derechas. ¿Tiene la impresión de que ha cambiado su forma de pensar?

M.M: La Alcaldesa Ana María Martínez  estoy convencida que no se leyó nuestro programa antes de hacer esa declaración porque, entonces, sabría que nuestras ideas no son de derechas. Como comenté antes, la política ha cambiado, ya no hay rojos y azules, ahora la diversidad de partidos es mayor, por lo cual, la manera de hacer política es diferente. Se acabaron las mayorías donde se imponían los decretazos, ahora hay que hablar y mucho, hay que saber llegar a consensos y quien está en gobierno ya no tiene un cheque en blanco. Y, sobre su pregunta, voy a atreverme a contestarle con un sí: ha cambiado su forma de pensar pero, no porque vea un aliado en nosotros, sino más bien porque no somos el enemigo. Todo es más fácil de lo que se pueda pensar, somos nosotros mismos los que complicamos las cosas y con fácil me refiero a que, si nos sentamos en una mesa y hablamos de nuestros puntos de vista, hay más cosas que nos unen de las que pensamos, manteniendo por supuesto distancias ideológicas. 

C.A: Recientemente, la agrupación local de Rubí votó nueva Ejecutiva en la que, únicamente, dos personas repiten de la anterior junta. ¿La nueva época será continuista, renovadora? ¿Qué cambios de forma de trabajar habrá?

M.M: Efectivamente, la Ejecutiva se formó hace poco más de un mes por medio de primarias y es y será renovadora, por una razón muy simple: ahora formamos parte del consistorio, somos cuatro concejales y la forma de trabajar tiene que ser distinta. En primer lugar, la Ejecutiva ha pasado de cinco a nueve miembros, de los cuales tres somos concejales y dos compañeros se mantienen de la Ejecutiva anterior, Francisco Javier López y José Manuel Mateo. Con los nuevos miembros, se configura una Ejecutiva muy profesionalizada. Quiero aprovechar la ocasión para mostrar la generosidad de José Abadías (Concejal y Portavoz del grupo municipal), que no se presentó a la Ejecutiva para dejar paso a más personas que trabajen en el proyecto y también porque, no estando ya en la Ejecutiva, sigue dando una ayuda incondicional.

C.A: ¿Qué objetivo se marca C’s para las municipales de 2019?

M.M: Nuestro objetivo de aquí a tres años es, principalmente, trabajar con la misma ilusión y tenacidad con la que comenzamos y, evidentemente, nuestro objetivo y trabajo serán enfocados a que en las próximas municipales Ciudadanos llegue a gobernar nuestra ciudad. Quizás se me tache de ambiciosa, pero siempre desde el respeto, la sensatez y la honradez.

C.A: A tres años vista, ¿ya ha pensado si presentará candidatura para las primarias de las municipales en las que la agrupación decidirá los 5 primeros nombres de la lista?

M.M: No tomo decisiones a tan largo plazo pero, si todo va como hasta ahora, la respuesta sería sí.

C.A: ¿Cómo vivió la noche electoral del 27 de septiembre, en la que Ciutadans consiguió ser la segunda fuerza autonómica en Catalunya?

M.M: Fue una noche memorable, la viví con mucha intensidad y emoción. Ciutadans es un partido que nació por la situación que se vive en Catalunya y justo para estar en este momento, es un partido muy necesario como se ha demostrado ya. Así que quedar como segunda fuerza en Catalunya y además como primera fuerza en Rubí es una prueba más de lo que los catalanes quieren realmente.

C.A: ¿Por qué cree que los catalanes votan más a C’s en Catalunya en autonómicas que en las generales?

M.M: Como mencioné anteriormente, el hándicap del independentismo no existe en el resto de España, o no al menos con la misma intensidad. Ciutadans es más votado en autonómicas para ser la voz de todos los catalanes que se sienten orgullosos de ser catalanes, españoles y europeos.

C.A: Como miembro de Ciudadanos, como mujer y como andaluza, ¿qué supondría para usted ver a Inés Arrimadas como Presidenta de la Generalitat?

M.M: Sería un enorme orgullo que la primera presidenta de la Generalitat fuese de Ciudadanos y además andaluza, porque eso demuestra lo que es Catalunya y los catalanes, una autonomía donde la diversidad, la pluralidad y el respeto hacia el resto de España y de los españoles priman por encima de todo aquello que quiera separarnos. Así que, como miembro de Ciudadanos y como mujer, estoy convencida de que Inés Arrimada será Presidenta de la Generalitat, no me cabe la menor duda.

C.A: ¿Los 40 diputados que obtuvo Ciudadanos en las Elecciones Generales le supieron a…?

M.M: Siendo la primera vez que Ciudadanos se presenta a unas Generales tras su expansión por toda España y tras montar toda la infraestructura en tan poco tiempo, no era tarea fácil y entrar en el Congreso con 40 diputados es un gran triunfo. Hay que recordar que Ciudadanos se presentó como partido único, no con una amalgama de mareas y confluencias, y era un gran reto el cual se superó con creces.

C.A: ¿De quién es la culpa de que vayamos a elecciones en junio?

M.M: Hablar de culpabilidades es complicado. Por supuesto que ha habido quien ha hecho muy difícil que pudieran llegarse a acuerdos. Si analizamos la situación la primera equivocación fue del Sr. Rajoy al negarse a asumir la responsabilidad de formar Gobierno. No deja de ser curioso oír a los Populares criticar a C’s por unirse al PSOE y no a ellos, pero no se puede apoyar a un partido cuyo líder rechaza, al menos, el intentarlo. Ciudadanos siempre ha apoyado al partido más votado, nunca con cheques en blanco, pero eso no ha podido por la negativa al Rey del Sr. Rajoy. ¿Qué debía hacer Ciudadanos? Pues, lógicamente, tratar de llegar a un acuerdo con quien dijo sí a recoger el guante y se firmó un acuerdo de 200 medidas. En segundo lugar, no se puede quitar responsabilidad al Sr. Sánchez, también hay que recordar la frase de “ Sr. Rajoy, que parte del no es la que no entiende”, pues eso hizo que no fuese posible ni el más mínimo acercamiento entre los dos grandes partidos. Y, en tercer lugar, tenemos a Podemos, un partido que aún no se ha sentado a una mesa de negociación, que dijo por activa y por pasiva que nunca estaría en un gobierno de la casta y que nos sorprendió organizando el nuevo gobierno donde el Sr. Iglesias se hallaba de vicepresidente y además exigiendo ocho ministerios donde, curiosamente, ninguno era social, y con otra famosa frase “ Sr. Sánchez, usted será Presidente por una sonrisa del destino”. Esto no es serio, los españoles tenemos problemas muy serios para tener que presenciar estos comportamientos.

C.A: ¿Cree que los españoles valorarán los intentos de Albert Rivera por llegar a acuerdos e intentar formar gobierno?

M.M: Sí, sin ningún género de dudas. Conseguir llegar a un acuerdo de 200 puntos con el PSOE no ha sido tarea fácil y al Sr. Rivera nunca se le ha oído hablar ni de sillas ni de sillones… En Ciudadanos, tenemos una premisa importante y es cumplir con lo que se dice y poder mirar a los ojos a los ciudadanos, cosa que no todos podrán hacer.

C.A: ¿Por qué deben los españoles votar a Ciudadanos?

M.M: Ciudadanos es un partido de centro, sensato y moderado, ofrece impulsar una regeneración democrática y tiene un programa de grandes reformas donde la educación y la sanidad son prioridad, así como la reforma laboral. Se opone al radicalismo y a los populismos y algo no menos importante, su compromiso a preservar la integridad del Estado ante los movimientos soberanistas. Por todo esto, el voto a Ciudadanos es hoy en día el voto útil por excelencia.

El puzzle Podem

Hace alrededor de año y medio, tuve una conversación con una persona que había asistido a algunas reuniones del círculo de Podemos en su ciudad. Finalmente, a pesar de que tenía cierto interés en el proyecto, no pasó a formar parte de la agrupación. Entre otras cosas, le pregunté por lo que se hablaba sobre el tema soberanista catalán y del inminente butifarréndum que iba a organizar Artur Mas para contar cuántos independentistas había en Catalunya, poniendo unas urnas de cartón donde podían votar también los extranjeros y los menores de edad y cuyo recuento lo hacía, entre otros, Oriol Junqueras.

Me dijo que, entre los afiliados, había nacionalistas y no nacionalistas, pero que en su mayoría había personas que querían hacer el referéndum para votar No. Este tema es difícil de explicar, aunque ya lo he hecho otras veces. Esos que quieren votar para decir No o bien mienten, están desinformados o, quizá, tienen una visión distorsionada de lo que es la democracia.

Eso que mal llamamos Derecho a Decidir no existe en Derecho, no hay ninguna ley que lo permita, con lo cual no es un derecho. Como ya sabemos, la ultraizquierda entiende que las leyes están para quitar libertad al pueblo, pero la realidad es que es totalmente al revés. Las leyes son la que dan derecho a los ciudadanos, las leyes es lo que nos hacen ser libres.

Uno de los grandes males de la sociedad actual es que la extrema izquierda siente superioridad moral sobre el resto de la población. Ellos son el pueblo, ellos son la gente, ellos son los que se preocupan por los desahuciados, por los indignados, por los refugiados. Ellos son el pueblo y los demás somos fascistas.

En ese discurso, coinciden con los separatistas, lo cual ha llevado a la perversión de asociar el independentismo catalán con la izquierda y a los constitucionalistas con la derecha, por más que en ese proceso constituyente formaron parte socialistas, comunistas y también catalanistas. Pero eso da igual, la historia no cuenta. Sólo les interesa el presente, el día de hoy y la distorsión y perversión de los pensamientos.

Esta persona de la que les hablo finalmente decidió no entrar en Podemos porque sabía que iban a ser el tonto útil para ayudar al independentismo de la burguesía catalana, que primero fueron monárquicos, luego franquistas, más tarde catalanistas; que ahora son independentistas y que mañana serán lo que hagan falta para seguir siendo parte del poder.

En Catalunya hay dos vías políticas más allá de las distintas ideologías: los que pertenecen a la oligarquía y los que no. Hasta hace bien poco, la CUP y Ciudadanos, más allá de sus diferencias, eran los únicos que podían presumir de no pertenecer a ella, aunque ahora la CUP, que no es más que un partido formado por hijos de burgueses que juegan al mayo del 68, ya forma también parte de ella, ya que pactó con Junts pel Sí, del mismo modo que un hijo hace caso a su padre a regañadientes cuando éste le dice  que le va a quitar la paga.

Podemos en Catalunya podía haber decidido no formar parte de esa oligarquía contra la que supuestamente dice que lucha, pero lo ha hecho por partida doble: una, porque se han unido con Inciciativa y, dos, porque por esa asociación de equiparar al independentismo con la izquierda y a desobedecer las reglas con la libertad, han elegido dónde quieren estar, al lado de los que quieren balcanizar España, de los que creen que hay españoles de primera y de segunda, de los que creen que la soberanía está en los territorios y no en los ciudadanos.

Podemos en Catalunya es una gran mentira, una unión de siglas y personas que en realidad no piensan lo mismo, pero que creen que unirse contra un enemigo en común es la mejor de las opciones. Las crisis internas están mostrando las dificultades. Podemos en Catalunya está sin líder desde que Gemma Ubasart dimitió en octubre, tras los malos resultados de las autonómicas y después de mostrar su malestar con el diseño de la campaña.

Ada Colau quiere formar una nueva formación más allá de Podemos y es que el lado más nacionalista de la unión, que se llamó Catalunya Sí que es Pot, se ha dado cuenta de que ir bajo la tutela de Podemos es buena para las Generales, donde el voto en negativo hace que los separatistas voten a Podemos para perjudicar al Estado, pero les perjudica en las elecciones autonómicas, marcadas por el tema identitario.

Precisamente, la relación de Podemos con ese nuevo partido de Colau es una mayor de las batallas en la lucha por el poder en Catalunya. Colau y los suyos creen que, si consiguen el voto, la extrema izquierda, más el de los votantes descontentos con la CUP y ERC y con la táctica de buscar un referéndum pactado (ya sea para votar Sí o para votar No), podrán dominar Catalunya, cuestión que me aterra tras ver cómo está Barcelona desde que está de alcaldesa, con un equipo sin preparación, liderado por Ada Colau, una persona que lleva viviendo del cuento toda la vida.

Podemos en Catalunya es un misterio difícil de encajar, en el que están englobadas personas que piensan totalmente diferente. Esperemos que, más allá de la indignación, las personas vean que hacen falta ideas para mejorar las cosas y que no se puede hacer ni la más mínima de las concesiones a quien  va contra la Ley.

Mientras escribía ayer estás líneas, supe del atentado terrorista en Bruselas. Con la entrada a medio hacer, pensé en cambiar la temática, en hacer una referencia al ataque, pero finalmente opté por no hacerlo. No van a ser estos desalmados los que cambien mi tempo, los que me digan lo que debo hacer. Que las víctimas descansen en paz y todos aquellos que dicen que en el terrorismo hay cuestiones políticas que se lo hagan mirar.