El PSC la eterna amenaza fantasma

Cuando veo a miembros del Partido de los Socialistas de Catalunya hablar con cierto orgullo de que estarían barajando la posibilidad de que, en el caso de un nuevo intento de investidura de Mariano Rajoy, no aceptar la posible abstención del PSOE y votar en contra de la misma, me planteo muchas preguntas. La primera es si votarán No a Rajoy o darán libertad de voto a sus miembros dado que, si dan libertad a sus miembros, podrán decir aquello de que han dado libertad también a sus diputados pero si, contrariamente, han de votar NO por obligación, tendremos que recordar cuando lleguen las autonómicas que el PSC y el PSOE no son lo mismo.

Todos tenemos claro que absolutamente nadie en el Partido Socialista quiere que ni Mariano Rajoy ni nadie del Partido Popular sean presidentes del gobierno y que, si llegara el caso de que los socialistas se abstuviesen para permitir la gobernabilidad, no sería por simpatías a los populares sino por considerarlo un mal menor, porque son conscientes de que en unas nuevas Elecciones Generales, probablemente, Rajoy y los suyos rocen la mayoría absoluta. Lógicamente, un socialista debe creer que es mejor un gobierno del PP en minoría que uno en mayoría, de modo que se abstendrían por el bien de España. Entonces, ¿qué ocurre con el PSC? ¿Para ellos no es lo más importante el bien de España?

Los socialistas catalanes viven históricamente dentro de una encrucijada: la bicefalia histórica entre los que son cercanos al PSOE y los que, por el contrario, creen que el PSC es un partido regionalista o nacionalista catalán. Obviamente, los de arriba, los mandatarios del PSC siempre han sido cercanos al nacionalismo catalán pero han tenido que tragar sapos y culebras porque sus votantes no lo son. El PSC ha sido ese apuesto Conde Drácula de las películas que consigue románticamente que sus votantes se dejen morder el cuello, no sabiendo que eso les haría convertirse en nacionalistas. Y eso ha llevado que, en mi tierra, mayoritariamente con el voto de andaluces y extremeños, se aprobaran Estatutos que trataban de colocarles a ellos mismos como ciudadanos de segunda.

Lógicamente, el PSC engaña a pocos ya en Catalunya y todo por no hablar claro. Si son nacionalistas catalanes, pero no al punto de ser independentistas, que lo digan; si verdaderamente son federalistas, que expliquen qué es eso y qué diferencias hay entre eso y las actuales autonomías; si se trata sólo de que los impuestos se queden en Catalunya, que se lean bien los ideales del socialismo donde la generosidad y la solidaridad son aspectos muy importantes.

El PSC sabe que fue mayoría cuando todos los votantes de izquierdas, tanto los constitucionalistas como los nacionalistas, les votaron y ahí sigue tratando de encontrar cómo hacer que eso vuelva a ocurrir. Pero, a día de hoy, eso es imposible pues personas que antes les votaban ahora lo hacen a partidos tan diferentes como ERC y Ciudadanos. De modo que los socialistas catalanes deben dejar de recrearse en el pasado y pensar qué van a ser de mayores porque, como dice el refrán, no se puede estar en el coro y repicando.

La amenaza fantasma de votar contrario al PSOE es eso, fantasma. Primero, porque a la práctica no serviría de nada ya que Mariano Rajoy sería elegido Presidente de igual modo y la crisis dentro de los socialistas se haría aún más grande. Ahora bien, me hubiera gustado a mí saber qué hubieran dicho ciertas personas del socialismo catalán si en la investidura fallida de Rajoy, por poner un ejemplo, los socialistas andaluces se hubieran abstenido dando, así, la gobernabilidad al PP. De hecho, todos sabemos lo que habría ocurrido: que les hubieran puesto de fachas para arriba. Sin embargo, cuando el PSC permite gobernar a Convergència, debemos verlo con normalidad, a pesar de que el partido nacionalista sea de derechas.

1. Reconocimiento de Cataluña como Nación.
2. Carácter Plurinacional del Estado.
3. Nacion de naciones.
4. Constitucio federal del Estado.
5. Ciudadania catalana.
6. Relación de igual bilateralidad de Cataluña con el Estado.
7. Supresión de las cláusulas de prevalencia y supletoriedad.
8. El Tribunal Superior de Justicia de los entes federados agotará los recursos judiciales.
9. Consideración del Estatuto como Constitución de entes federados.
10. Hacienda propia.

Estos son diez puntos que ha presentado Eva Granados Galiano portavoz del Grupo Socialista en el Parlament de Catalunya.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s