Un cambio a mejor

Estas son las cuartas elecciones para mí en 13 meses y lo cierto es que desgasta, pero la ilusión que me supone el poder colaborar con una formación que sé que me va a representar bien, que no me va a defraudar, te quita el cansancio y el desgaste, más cuando, en estos meses, he podido comprobar que Ciudadanos es la única formación política que ha conseguido sentarse con todas las formaciones, que ha tenido la mano rendida a izquierda y derecha, poniendo siempre por delante los intereses del Estado antes que los del partido.

Para mí, fue alentador ver cómo se llegaba a un pacto con el partido que propuso Su Majestad el Rey para gobernar nuestros destinos y más cuando pudimos observar que, desde Ciudadanos, no se mira con quién pactar sino para qué, y todo sin pedir vicepresidencias, CNI, espías, cargos y sillas.

Iré al colegio electoral, para colaborar como apoderado, sabiendo que se ha trabajado, mucho y bien, con la esperanza de que Ciudadanos sea determinante para futuros acuerdos, porque tengo claro que, si la formación naranja no tiene buenos resultados, iremos de cabeza a nuevas elecciones. Y eso ocurrirá, porque los demás partidos principales ponen sus vetos y sus líneas rojas por encima de la idea de llegar a acuerdos por el bien de España y sus ciudadanos.

¿Cuál es el objetivo de estas elecciones? Digo lo mismo que dije hace 6 meses: lo importante es saber cuántos somos, saber si España necesita un partido Liberal Progresista, un partido que, desde la centralidad, puede ser importante para evitar una España de ciudadanos enfrentados entre la izquierda y la derecha, entre rojos y azules.

Porque los que hemos nacido, crecido y vivimos en democracia no tenemos que cargar con mochilas del pasado. Nuestra España, la constitucional, nació el día en el que se votó la Constitución y comenzó una época que ha sido la más próspera, la de mayores avances sociales y paz de la historia de esta nación.

Una vez sepamos cuántos somos, una vez los españoles nos digan que sí, que es importante un partido de centro, contaremos los escaños para saber si somos determinantes. Si lo somos, lucharemos por la regeneración política, por acabar con la corrupción y los chiringuitos de amiguetes, por la separación de poderes y por hacer una España atractiva de la que nadie quiera irse.

Si no somos determinantes, nuestro papel será el de no poner palos en las ruedas. Haremos una oposición dura pero constructiva, poniendo la lupa en el Gobierno, pero nunca pensando en que, si al Gobierno le va mal, será mejor para nuestro partido.

Como europeo, quiero que la Unión sea unos verdaderos Estados Unidos de Europa, el viejo sueño de que los países hermanos nos demos la mano. Ser Europeo consiste también en tener memoria y no olvidar que esta tierra ha sido un campo de batalla y que la Unión se hizo también para firmar una paz eterna.

Como español, quiero que mi país pueda mirar a los ojos a los países más importantes de Europa y, para eso, necesitaremos un Gobierno fuerte, un Gobierno que no tenga las manos atadas, un Gobierno que carezca de complejos.

Y, como catalán, quiero que mis compañeros sean capaces de hacer entender algo tan sencillo como que ser catalán no es ser menos español y que ser español no es ser menos catalán. Que defendamos, al mismo nivel, que España es un país diverso pero unido. Porque, cuando los españoles han estado unidos, hemos sido un país imparable y hemos logrado méritos enormes, como una Transición alabada por todo el mundo. Sin embargo, cuando hemos estado separados, hemos cometido actos vergonzosos, como una sangrienta guerra entre hermanos.

Para mi país, quiero diálogo; para mi país, quiero acuerdos; para mi país, quiero unión; para mi país, quiero un cambio, pero un cambio a mejor. Porque yo no me conformo con un 18% de paro, pero tampoco quiero un cambio a peor, un cambio liderado por extremistas populistas que quieren sacarnos de Europa y del  Euro.

Albert Rivera es el líder más valorado por los españoles y es la persona adecuada para una segunda transición, para que actualice la Constitución, la adapte a los tiempos y la mejore. Con Albert, España cambiará, pero con el objetivo de reformarla, no de romperla.

Ahora toca votar con ilusión, votar con sensatez, sabiendo que ya hemos ganado, que somos gente corriente que consigue cosas extraordinarias y sabiendo que, pase lo que pase, tendremos personas que nos van a representar de verdad, que en el Congreso habrá Ciudadanos como tú.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s