No hay porqué elegir entre susto o muerte

Estamos asistiendo a cambios, cuestiones que quizá muchos aún no perciban como asuntos sumamente importantes, pero que, sin embargo, lo son. Ayer nos despertamos con la terrible noticia del Brexit. El Reino Unido dejará de formar parte de la Unión Europea. Y no es una mala noticia por el hecho de que uno de los países más importantes abandonen la Unión, ya que esta tiene métodos para poder seguir para adelante, sino por el hecho de que la salida llega por un nacionalismo mayúsculo y por racismo retrógrado.

La historia de Europa es la historia de sus guerras y la Unión Europea es la mayor institución de paz que se ha conocido en nuestra era. Ahora todo comienza a resquebrajarse y ocurre porque malentendemos lo que es la democracia. La democracia no es votar, la democracia no es hacer un referéndum por todo, la democracia consiste en elegir quién nos va a representar y cómo hacerlo.

El conservador Cameron necesitó los votos de la extrema derecha para ganar, por eso prometió un referéndum que no quería y, por eso también, dimite ahora. Cameron se vendió al populismo y ahora paga las consecuencias. El nacionalismo, la extrema derecha y la extrema izquierda son cánceres que ya creíamos erradicados de la sociedad, pero hemos olvidado la historia, no sólo las terribles guerras mundiales, sino también lo que ocurrió en Yugoslavia en los años noventa.

En España, estamos ahora ante unas elecciones en las que nos han vendido que tenemos que elegir entre susto o muerte, pero no es así. No tenemos que elegir entre el Partido Popular de la corrupción, de las sedes embargadas, de Rato, de Bárcenas, de Soria y sus cuentas de Panamá o de Fernández Díaz y su utilización de los poderes del Estado en beneficio propio o entre el Podemos, herencia del más rancio comunismo, que se financió gracias al dinero que consiguió para su fundación de regímenes como Venezuela o Irán, que tiene patas arriba Madrid y Barcelona con huelgas contra los llamados ayuntamientos del cambio, donde maltratan al contribuyente favoreciendo a okupas, y que llaman terrorista a Amancio Ortega y héroe y hombre de paz al asesino de Otegi.

El domingo a las 9h de la mañana, las urnas estarán vacías, nada está escrito, todo está por ver. Por eso y para que no ocurra como en el Reino Unido, debes votar, no para que pierda aquel, sino para que haya quien te represente en las instituciones. Ese y no otro es el voto útil, el que llevará a un diputado que te represente al Congreso.

Tras el 26 J, llegará el momento de llegar a acuerdos, pero hay partidos que (y hablo otra vez de la pinza PP-Podemos) que no van a conseguir pactar con nadie. Los populares porque se encierran en ese infantil discurso de que el que tiene más votos gana, cuando la realidad es que gana el que consigue una mayoría parlamentaria que te haga Presidente. Si el PP hubiese ganado de verdad, no estaríamos como estamos. ¿Pero quién va a pactar con el PP? ¿Quién va a estar dispuesto a defender las corruptelas, los aforados, los pitufeos y los chiringuitos de amiguetes de los populares?

¿Y con Podemos? ¿Quién va a pactar con un partido que quiere salirse del Euro, que está en contra de la Unión Europea, que lleva como línea roja un referéndum para romper España y hacer de nuestro país la Yugoslavia del siglo XXI, que quiere hablar con el Estado Islámico, que llega a pactos con Bildu, es decir, con ETA, pero que no puede sentarse con un partido progresista como Ciudadanos?

El voto útil no es, desde luego, la pinza PPPodemos porque nadie va a pactar con ellos. De modo que apostemos por posiciones más centradas, más sensatas; apostemos por un cambio a mejor, por un partido moderno que no cree que la solución sea romper con Europa, sino mirar cara a cara a los líderes europeos.

Ciudadanos es el único partido que dialoga, que puede llegar a acuerdos con todos, que puede reunir junto a una mesa a personas de distintas ideologías. Ciudadanos, desde su posición de centro, puede tender manos, crear puentes de diálogo. Ciudadanos es un partido de gente corriente que consigue cosas extraordinarias, un partido que no tiene varitas mágicas para mejorar el país, sino que simplemente va a aplicar en nuestra nación la misma receta que ha llevado a que países donde hay gobiernos de partidos hermanos de Ciudadanos, como Dinamarca, Holanda, Bélgica, Finlandia y Luxemburgo, sean las cinco mejores economías de Europa.

Quedan pocas horas, horas en las que tenemos que intentar conseguir un cambio a mejor, porque todo apunta que vienen tiempos muy muy duros en el mundo, el Brexit, Le Pen, Donald Trump, Syriza, Podemos… pero aún estamos a tiempo de arreglarlo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s