Lo mejor para Catalunya, lo mejor para España

Más allá de leyendas de la Edad Media y de movimientos románticos, Catalunya, mi Catalunya, en la que yo he vivido desde el día en el que nací. La democrática, que tan bien describió Josep Tarradellas en su vuelta a estas tierras tras el exilio que duró casi cuarenta años, a la que instó a los ciudadanos a trabajar para servir de locomotora y de ejemplo a todos los pueblos de España.

Alguna vez me han preguntado que por qué elogio a Tarradellas, pues fue miembro de ERC y tenía fuertes convicciones catalanistas, algo que, a pesar de que pueda parecer extraño, imagino que quizá me lo preguntan por desconocimiento de la figura de Tarradellas. Y es que el que fuera President de la Generalitat en el exilio trabajó siempre por tal de que Catalunya fuese más importante dentro del conjunto de España, precisamente lo contrario de lo que han hecho CiU y ERC desde la instauración de la democracia.

Si verdaderamente los partidos catalanistas, sobre todo CiU, que colaboró con el gobierno tanto del PSOE como del PP, hubieran tenido voluntad de hacer entender las necesidades y el sentimiento de los catalanes, seguro es que, a día de hoy, no nos encontraríamos con la deriva soberanista que es, al fin y al cabo y a partes iguales, culpa tanto del gobierno de la Generalitat como del central.

Pero ayudar a los catalanes nunca estuvo en la mente de CiU ni de ERC en el Congreso de los Diputados. Estas dos formaciones han jugado con los sentimientos de los catalanes que han confiado en ellos para que les represente en las Cortes, pues no han ayudado en nada al proyecto común, por el simple hecho de que siempre han creído que “estar de malas” en Madrid les daba votos en las autonómicas y votos en las autonómicas significa gobernar y gobernar, significa mordidas del 3% y mordidas del 3% significa cuentas millonarias en Andorra y Suiza.

Este cruel juego que han hecho los partidos nacionalistas en Catalunya ha provocado que tengamos la sensación de que ser catalán, ser catalanista y ser independentista es lo mismo. Y ese pensamiento que se tiene como norma, hace que creamos también que quien no es independentista no puede ser catalanista y que quien no es catalanista no sólo no es catalán, sino que es españolista y que todos los españolistas son fascistas.

La realidad es que en esa idea de que Catalunya debe ser un referente, tratando de ser la locomotora de un tren que vaya a toda marcha, estamos todos los catalanes, del mismo modo que todos defendemos cuestiones como la del Corredor del Mediterráneo. Pero por esas cosas no luchan ni Convergència ni ERC en Madrid, porque la buena relación con el gobierno central, como he dicho, quizá les restaría votos en las autonómicas.

Debido a ese motivo, hay muchas personas que desean la eliminación de las autonomías. Yo no creo en ello, yo no creo que fuese un error el modelo autonómico, lo que sí es un error es que los gobiernos autonómicos vayan contra el gobierno central, porque eso no es para lo que existe la política, ni para eso se hicieron los gobiernos autonómicos.

Hay que pensar en los ciudadanos y luchar por el proyecto común y los catalanes “de seny” no tienen una opción mejor para estas generales que votar a Ciudadanos, porque la formación naranja conoce los problemas de estas tierras tan bien como Convergència y ERC pero, a diferencia de estos, sí tiene intención de solucionarlos y no por favorecer a los catalanes, sino porque esos proyectos son buenos para toda España, porque Catalunya es la clave para modernizar el país.

España no debe conformarse sólo con ser un país de servicios, de turismo y de trabajar el campo. España debe mirar a los ojos a los países de Europa y para eso sí que es necesario que Catalunya, que Barcelona, tenga más presencia en las cuestiones importantes de España.

Inés Arrimadas, catalana porque así lo quiso, andaluza de nacimiento y castellana de sangre, entiende perfectamente lo que es España y lo que Catalunya puede aportar para el bienestar de todos los españoles. Su presencia en el Parlament, sus exposiciones y sus declaraciones están siendo claves para que en estas tierras se esté creando una unión entre el sentimiento catalanista que no tiene porqué dar la espalda a España.

Josep Pla decía que ser catalán siempre fue ser cien por cien español, pero que ahora les han dicho que tiene que ser otra cosa. Y así es, muchos catalanes creen que Catalunya no ha sido bien tratada por el gobierno central, cuando la realidad también es que los partidos nacionalistas catalanes han querido que eso fuese así para mantener su discurso.

Ha llegado el momento de que los ciudadanos de Catalunya volvamos a ser lo que fuimos, porque lo que desde luego no es la Catalunya real es la del odio racial contra España, ni la que defiende a los okupas y está en contra de los comerciantes y los miembros de seguridad, ni por supuesto la que lleva a un terrorista al Parlament.

Por todo esto, los catalanes debemos dar un paso adelante, abandonar a los que han fomentado la catalanofobia desde Madrid y a los que han fomentado el odio a España desde Barcelona, porque esto no va de siglas ni de partidos, va de personas y las personas en Catalunya estábamos unidas hasta que los políticos nos separaron. Ha llegado el momento de volver a estar juntos, mejor unidos, y Ciudadanos no es sólo el voto de los que no quieren la independencia, sino también el partido de los catalanes que quieren trabajar por el bien común y que creen que se puede ser catalán queriendo el bien de toda España.

 

Fuente de la fotografía de portada: diariosur.es
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s