La tribu de los Brady

La CUP tuvo un relativo éxito en las elecciones catalanas, porque se vendió de cara a la galería como el independentismo amable, el separatismo que amaba tanto a Catalunya, a la tierra y, cuando me refiero a la tierra, me refiero a la que se puede cultivar pues no les importaba ser “pageses”, vivir del campo y la naturaleza, con tal de ser libres.

Sin embargo, dentro de la CUP, entre algunos de sus dirigentes hay ese sueño de la Kale Borroka catalana, de que desde la lucha urbana se pueden conseguir objetivos y eso, a nivel personal, me parece fenomenal pues cada uno tiene su forma de pensar y todos somos libres siempre respetando las leyes, pero quien es antisistema no puede estar en un partido político, porque eso ya es ser parte del sistema, del mismo modo que es sistema ir a la universidad, pagar una hipoteca o, como ahora sabemos, tener hijos fuera de la tribu.

Como ya he dicho otras veces, a la CUP le vota mayoritariamente gente joven, muchos de ellos hijos de papá que juegan al mayo del 68 y que, acostumbrados a bañarse en leche de burra, ahora la crisis les ha pillado de improviso y creen que el mundo es horrible, que la política es horrible y que los partidos políticos que aguantan el sistema son horribles.

Obviamente, la crisis ha afectado más a los hijos de papá que a los hijos de los obreros, porque los hijos de los obreros, unas veces más, otras veces menos, ya han ido conviviendo con la crisis siempre. Ese es un motivo por el que, igual que pasa con Podemos, hay que desconfiar de los partidos que quieren ser la voz de los pobres porque, para que a ese partido le vaya bien, mientras más pobres haya, mejor.

Más allá de la buena voluntad de la CUP, de su labor social, de su amor por los emigrantes, por los refugiados, etc., hay dentro de ellos lo que podríamos llamar el trastorno del rebelde sin causa que hace que todo lo que la mayoría considera normal, para ellos no lo sea.

A mí, me parece maravilloso que Anna Gabriel crea que las familias nucleares, es decir, eso tan extraño de que un papá y una mamá tengan un hijo al que cuidan, no sean la única forma de relación entre padre e hijo, pero de ahí a que diga que los que sí creen en el sistema tradicional nos hacen conservadores no puede evitar hacernos sonreír:.“Si pudiera formar parte de un grupo que decide tener hijos en común y en colectivo, me satisfaría la idea” dijo la Cupaire y, a mí, no me parece ni bien ni mal, pero sí critico que estas personas quieran dar lecciones a los demás.

“Una familia convencional es pobre y enriquece muy poco” aseguran ella y los suyos. Y eso lo dice una persona que pertenece a un partido que no cree que el progreso deba llegar por una mejora de la calidad de vida, que no cree que el esfuerzo debe ser recompensado y que, sin embargo, sí cree que el Estado debe ayudar a los más desfavorecidos. No, no, no, a ver, el país debe prosperar y los desfavorecidos, que deben ser una minoría, deben ser ayudados, pero no como quiere la CUP o Podemos, es decir, que una minoría sea la que ayude a una mayoría porque, entonces, las cuentas no salen.

Las tribus son lo mismo que las naciones: nacen de la sabiduría humana conocedora de que un individuo no puede valerse solamente por sí mismo y que necesitamos la ayuda de los demás para ello… pero, no, según el pensamiento de la CUP, tener convicciones, tener creencias, confiar en la política, en el Estado, tener fe religiosa… es cosa del fascismo, del patriarcado y de ser víctimas del capitalismo.

Por más historias que nos quieran vender, cuanto más pequeña es la tribu, menos libertad individual hay. En las tribus se forman a niños sin pensamiento crítico que creen que, fuera del poblado, no hay nada más, de ahí que el que esté al otro lado del río sea el enemigo, en este caso España.

En una tribu de cupaires, ¿habría niños que no fuesen anticapitalistas? ¿Que no fuesen feministas? ¿Que no fuesen independentistas? Obviamente, no, porque no conocerían más vida que esa. Pero de eso se trata, ¿no? De manipular a los miembros de la tribu para que hagan, digan y piensen lo que el gran chamán dicta, que las personas no tengan personalidad, al fin y al cabo, que sean súbditos.

 

Fuente de la fotografía de portada: elespañol.com
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s