¿Y si no existiera Ciudadanos?

En estos días de cábalas electorales, se habla mucho de la posible abstención en las Elecciones Generales del 26 de junio, de cómo puede alterar los comicios el hecho de que los votantes de un partido u otro no fueran a las urnas. También se está debatiendo si la presencia de nuevos partidos perjudica la posibilidad de que haya acuerdos. En una de estas conversaciones, un conocido me preguntaba qué ha aportado Ciudadanos en este año de tantas elecciones. Yo le contesté con otra pregunta. ¿Qué hubiera pasado en España si no existiera Ciudadanos?  Y comenzamos a jugar a la política ficción.

Nos imaginamos, por un momento, cómo sería Catalunya si las personas que votaron a Ciudadanos no hubieran acudido a las urnas. En primer lugar, Junts pel Sí gobernaría en mayoría, Artur Mas seguiría siendo President y haría y desharía como si fuese un Emperador. El independentismo hubiera tenido alrededor del 60% de los votos y el enfrentamiento entre catalanes y el de Catalunya con el Estado sería mucho mayor. Como Jefe de la Oposición, estaría Miquel Iceta del PSC, que ya sabemos que es amable con el soberanismo. Por otro lado, Unió estaría en el Parlament. Además, prácticamente todas la ciudades de Catalunya pertenecerían a la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) y la impresión de un independentismo dominante en Catalunya sería notoria porque, como sabemos, nadie se fija en la abstención.

¿Y en el resto de España? La unión del PSOE con Podemos superaría la mayoría absoluta con el 50,3% de los votos. A día de hoy, Pedro Sánchez estaría en el Gobierno rodeado de Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Carolina Bescansa, etc…  Las políticas serían de izquierda populista y España estaría en claro conflicto con la unión europea. De modo que el voto a Ciudadanos, tanto en Catalunya como en las Generales, fue decisivo, mucho más decisivo de lo que a primera vista pudiéramos creer, más allá de que esto sea política ficción y de que muchos de los votantes de Ciudadanos lo hubieran sido de otras formaciones.

Pero, ¿y si nos hubiéramos quedado en casa? En Catalunya, no habría una oposición firme que le dijese al independentismo las cosas claras y a la cara y en el resto de España no habría un partido que ha evitado que Pablo Iglesias y los suyos se salgan con la suya y que los populistas lleguen al Gobierno.

Por más que esto sea política ficción, se convertiría en realidad si nos quedásemos en casa. Así que, el 26 de junio, ya sabemos a qué nos enfrentamos. La nueva unión de Podemos con Izquierda Unida hace posible que los que quieren balcanizar España estén más cerca del poder.

Ese 26 de junio, todos tendrán que borrar líneas rojas y no habrá más remedio que llegar a acuerdos, por más que el inmovilismo del PP y las negativas de Sánchez vayan a hacer que las negociaciones sean duras. Lo que es claro y notorio es que, tal y como está la situación del país, es momento de pensar más en los ciudadanos y en la nación que en los intereses partidistas. Hay que conseguir un país fuerte, unido y que pueda ir a Europa, mirando a los ojos de los grandes países del continente europeo. Pero, para eso, necesitamos consenso, necesitamos acuerdos y, cómo quedó claro ya desde el 20 de diciembre, nadie va a poder gobernar sin contar con Ciudadanos, a no ser que una alternativa a la ultra izquierda con los independentistas pusiera en manos del país a quien lo quiere romper.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s