Las cuentas de la vieja

Cada vez que sale una encuesta electoral, hacemos las cuentas de la vieja para tratar de adivinar lo que nos traerá el futuro, pero lo cierto es que hasta el 26 de junio faltan aún tantos días que no es fácil hacer un pronóstico, si bien es cierto que, con la referencia del 20 de diciembre, esta partida se juega con las cartas marcadas.

¿Cómo deberemos analizar el éxito o el fracaso de una formación? ¿Quizá comparando los datos del 20 de diciembre y el 26 de junio? En este respecto, no creo yo que en cuanto a votos las diferencias sean muy grandes, a pesar de que en cuanto a diputados sí puede ser diferente debido a la controvertida ley electoral.

Casi todas las personas con las que hablo me dicen que los Populares bajarán por los casos de corrupción pero, para mí, esa teoría cojea porque no entiendo que para quienes la corrupción no fue algo decisivo en diciembre sí lo vaya a ser ahora.

Mi sensación es que los votos que pierda el PP, que no creo que sean tantos cómo se dice, van a ser más debido al inmovilismo de Rajoy y los suyos que a otras cuestiones porque lo que sí que creo es que un número determinado de personas optarán por ir al voto útil y me temo que el Partido Popular, si no cambia su modo de actuar, difícilmente lo va a tener para conseguir apoyos.

Los Populares insisten en que ganaron las elecciones, pero lo cierto es que, si verdaderamente las hubiesen ganado, no estaríamos donde estamos, en la época que vivimos y en la que las grandes mayorías se han acabado y los partidos deben aprender a llegar a acuerdos porque, sin acuerdos, no habrá gobierno.

El Partido Socialista logró en los últimos días de campaña cortar la hemorragia pero, aún así, consiguió los peores resultados de su historia. Las encuestas dicen que aún perderán más votos y que quizá Podemos, que es quien más apoyo perdería yendo de la mano de Izquierda Unida, podría superar a los Socialistas.

De hecho, esa es la mayor duda que, a día de hoy, tenemos, saber si PSOE estará delante de Podemos y sus confluencias, o bien si el partido liderado por Pablo Iglesias superará al hasta ahora partido mayoritario de la izquierda española.

Ciudadanos, en principio, ganaría apoyos, pues los españoles podrían valorar que el partido que lidera Albert Rivera hubiese querido sentarse a negociar con todos. Sin embargo, a última hora podría perjudicarle el hecho de que, a día de hoy, aún esté lejos de poder disputar la victoria electoral.

Son modos de verlo: si entendemos voto útil como darle nuestra confianza a un partido que puede ganar las elecciones, C’s podría pasarlo mal; sin embargo, tal y como está el panorama, probablemente el voto útil sea precisamente el voto naranja ya que es el único partido con capacidad de llegar a acuerdos y que deja claro que puede hablar con partidos de un lado y otro del Congreso.

El tráiler de la película “Toro”, que estos días está en nuestros cines, dice en voz de José Sacristán que “España es un país de malos hermanos”. Quizá ha llegado el momento de que eso cambie, porque una cosa si está clara y es que, en el caso de que Ciudadanos sacara un mal resultado, la posibilidad de que hubiese un gobierno fuerte parecería muy complicada.

Fuente de la fotografía de portada: periodistadigital.com
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s