El Pancatalanismo amenaza la Comunidad Valenciana

Durante años, el Partido Popular no tuvo rival en la Comunidad Valenciana. Sin entrar a valorar su labor política, a la mayoría de nosotros oír PP y Valencia en una misma frase nos hace pensar únicamente en corrupción. Es triste que toda una autonomía y una de las ciudades más importantes de nuestro país quede manchada por lo que sus dirigentes políticos han hecho.

En los últimos años, hemos visto cómo crecía el pancatalanismo de modo considerable y que, si bien es cierto representa una minoría aún en la Comunidad Valenciana, poco a poco, comienza a ser un problema para los constitucionalistas. Es curioso cómo el Partido Popular es quien más hace por aflorar y crecer los nacionalismos periféricos, en esa vista errónea de que los Populares representan “lo español”.

He recibido muchas críticas cuando digo que el Partido Popular es también un partido nacionalista, pero no nacionalista español, sino nacionalista castellano, porque el nacionalismo español no existe, dado que todo patriota español debería amar lo que hay dentro de sus fronteras, entre esas cosas sus distintas lenguas y culturas. Como siempre digo, del nacionalismo castellano no culpo a los habitantes de Castilla que, normalmente o al menos los que yo conozco, son los que menos nacionalistas son.

Pero sí es cierto que ese nacionalismo castellano existe y sí es verdad que los Populares son quienes más lo enarbolan. En el tema nacional, creo que la mayor diferencia entre Ciudadanos y el PP es esa: que, mientras C’s defiende una España multicultural, pero unida, el PP defiende la España más castellana en un pensamiento antiguo. Muchas veces, algunas personas se enfadan cuando me expreso como “La España cañí” a la forma que tiene de ver el PP nuestro país.

Este tema es delicado y difícil de comprender, pero voy a utilizar unas palabras de Francesc Cambó, quien fuera a principios del siglo pasado líder del partido catalanista Lliga Catalana, y quien decía que, si por cuestiones estratégicas la capital de España se hubiese fijado en Lisboa y allí estuviesen las Cortes y el Estado, se hubiese utilizado como lengua de todo el país el portugués y el castellano en Madrid hubiera quedado en inferioridad, siendo los madrileños quienes peleasen por el castellano del mismo modo que los catalanes lo hacen con el catalán.

Ya digo que este tema es complicado a veces, pues el propio Cambó es visto como un catalanista en el resto de España y en Catalunya dicen que era un españolista, por esa cuestión de querer defender la cultura de Catalunya dentro de una España unida.

Volviendo al tema de Valencia, a la distancia puedo observar cómo las armas que está utilizando el pancatalanismo en tierras valencianas es el mismo que ya utilizaron en Catalunya, es decir, tratar de hacer ver que los movimientos nacionalistas están unidos a la izquierda (por más que sea una obviedad que no se puede ser nacionalista y de izquierdas a la vez. De hecho, como ya he escrito otra vez, en España no hay extrema derecha porque la extrema derecha son los nacionalistas) y tratar de asociar la idea de lengua con la de nación, utilizando la enseñanza para promulgar el independentismo.

Igual que pasó en Catalunya, el Partido Socialista ha sido decisivo a la hora de dejar que eso ocurra con el paso de 6 a 19 diputados en las Cortes Valencianas por parte de Compromís, donde este hecho ha sido decisivo a la hora de formar gobierno en ese tripartit versión valenciana del que trajo a Catalunya a la situación en la que está ahora, cuando el PSC-ERC-ICV pusieron la semilla del independentismo actual.

En Valencia, el PSOE se unió a Compromís y Podemos, dejando claro que para los socialistas hay dicesisiete España diferentes y que no piensan igual en Andalucía y Extremadura que en Valencia y Catalunya.

El pasado miércoles, Ciudadanos celebró una concentración “por la defensa de la Constitución y el Estatuto de Autonomía” frente al Palau de la Generalitat Valenciana, acudiendo los portavoces autonómicos de Ciudadanos en las comunidades donde hay zonas de habla catalana: Inés Arrimadas (Catalunya), Fernando Giner (Valencia), Xavier Pericay (Baleares) y Susana Gaspar (Aragón).

Allí, los miembros de Ciudadanos dieron un discurso que en Catalunya se ha repetido hasta la extenuación: no se es más Valenciano por rechazar el castellano, ni más español por rechazar el valenciano. En Catalunya, con más de treinta años de nacionalismo en las instituciones, han conseguido lavar el cerebro de los jóvenes y conseguir que, institucionalmente, el castellano sea un idioma residual. En Valencia, los Pancatalanistas no han entrado en los gobiernos hasta ahora y eso les hace estar a tiempo aún de cambiar. Así que, como catalán que ha sufrido el nacionalismo, les doy un consejo: no se fíen porque son pocos, no les rían las gracias, porque el nacionalismo es uno de los grandes males del mundo y no quiero que los valencianos (y yo tengo familia allí) tengan que sentirse extranjeros en la propia tierra donde nacieron.

 

Fuente de la fotografía de portada: gaceta.es

 

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