Ciudadanos (la historia) – Capítulo XIV

Continuamos repasando la historia de Ciudadanos (recordad que podéis encontrar el Capítulo XIII aquí):

Tras el error de ir con Libertas en las Elecciones Europeas, Ciudadanos estaba en el peor momento de su corta existencia. Los analistas trataban de explicar por qué el partido naranja había tomado la decisión de ir en ese grupo donde había un popurrí de partidos que iban desde la derecha a la izquierda, pasando por ecologista y no con los Liberales y Demócratas que era su lugar natural. Algunos periodistas llegaron a apuntar que la decisión de no ir en dicho grupo se debió a que Convergència estaba incluida en ese mismo grupo y se creyó que los votantes de Ciudadanos no entenderían que se pudiese ir en el mismo lugar donde estaba el partido contra el que se luchaba en Catalunya.

Albert Rivera también estaba en el momento más difícil desde que era Presidente del partido, con muchas voces críticas (como ya hemos dicho, con muchas personas pasando a formar parte de UPyD). A un año vista de las elecciones a la Generalitat de Catalunya, pocos esperaban que Ciudadanos sacase representación en el Parlament y muchas fueron también las voces que aseguraban que, si eso ocurría, probablemente el partido acabaría desapareciendo.

Ciutadans volvía a centrarse en su política en Catalunya, con las miras puestas a un año vista en la celebración de las elecciones autonómicas catalanas. Con la cercanía del 11 de septiembre, C’s presentaba la campaña “Vamos a contar diadas”, con la que quería  continuar con su intención de desmontar y refutar las mentiras históricas sobre las que se sustenta argumentalmente el independentismo catalán, desde la pedagogía y los datos históricos.

La campaña consistía en un juego interactivo en el que se planteaba una serie de preguntas sobre la Guerra de Sucesión.. Durante el juego, se desvelaba que Casanova no murió el 11 de septiembre de 1714, que la Guerra era de Sucesión y no de Secesión y que los defensores de Barcelona pregonaron por la ciudad el deber de los ciudadanos de “derramar gloriosamente su sangre y su vida por su Rey, por su honor y por la libertad de toda España“.

El portavoz de C’s, Jordi Cañas, señaló que el motivo de la campaña “es que los ciudadanos de Catalunya sepan que están siendo engañados con un evidente propósito: construir una historia a medida de los nacionalistas catalanes que justifique y argumente su proyecto de ruptura con España“.

El 31 de octubre de 2009, en el Teatro Villarroel de Barcelona, se presentó el manifiesto Cataluña somos todos, texto que defendía la pluralidad de Catalunya frente a una visión nacionalista de la misma. El texto fue apoyado por numerosas personalidades, como Pablo Castellano, que había formado parte del PSOE; Francesc de Carreras, uno de los intelectuales firmantes del manifiesto Ciutadans de Catalunya; Iñaki Ezkerra, fundador del Foro Ermua; y el periodista Juan Carlos Girauta.

Jordi Cañas explico que  “con el manifiesto, Ciudadanos pretendía recabar el mayor apoyo posible de los ciudadanos”(…)“Es necesario que defendamos conjuntamente, desde la sociedad civil y desde las instituciones, la Cataluña que deseamos para el presente y para el futuro: la Cataluña de todos”(…)”Los principales puntos reivindicativos de este manifiesto son la cooficialidad del catalán y del castellano”(…)“La Catalunya de todos es la Cataluña de los ciudadanos, de aquéllos que no ven incompatibilidad alguna en ser catalanes y españoles,(…)de aquéllos que rechazan cualquier proceso de fractura social y división territorial en torno a procesos independentistas,(…) de aquéllos que asumen que levantar fronteras dentro de un país de la Unión Europea es ir en contra de nuestra prosperidad y del signo de los tiempos”. Ciutadans contó durante años con el apoyo de los prestigiosos historiadores Fernando García de Cortázar y Gabriel Jackson para corroborar las mentiras del independentismo catalán.

En enero de 2010, se celebran las primarias en Ciutadans para las autonómicas. Rivera vuelve a presentarse y resulta reelegido, a pesar de que C’s está en el momento más bajo y UPyD parece que puede comerle el terreno. De hecho, en las encuestas recientes el partido liderado por Rosa Díez, se perfilaba como tercera fuerza y partido clave a la hora de formar gobierno en el gobierno central. Sin embargo, Ciudadanos no quiere perder su lugar como primera formación de centro en Catalunya e inicia una pre-campaña para intentar, al menos, repetir los buenos resultados de las anteriores elecciones.

En ese año 2010, hubo una gran polémica en Catalunya, la plataforma Prou! (¡basta!) había conseguido las 50.000 firmas necesarias para llevar al Parlament la posibilidad de una moción que prohibiera las corridas de toros. A su vez, los pro-taurinos trataban de conseguir que la fiesta de los toros fuera declarada de Interés General por parte del gobierno de España, aunque estos lo tenían mucho más difícil para conseguir las firmas ya que debían ser 500.000 en este caso. Acabarían consiguiendo 650.000, de ellas 150.000 en Catalunya, pero a pesar de que 50.000 personas en esta tierra pidieron prohibir los toros y 150.000 mantenerlos, los partidos nacionalistas decidieron apoyar la prohibición, más por considerarlo una tradición española que por el sentimiento animalista.

En esta perversión típica de nacionalismo catalán y en su modificación de la historia, excluían a Catalunya de la tradición taurina, cuando lo cierto es que en 1128 hay la primera prueba escrita de festejos taurinos en Barcelona y en 1387 la primera corrida de toros al uso durante el reinado de Joan I, según se recoge de forma oficial en el Archivo General de la Corona de Aragón. De hecho, la ciudad condal fue la única en tener 3 plazas de toros de primera categoría funcionando al mismo tiempo en el mundo.

La disputa no era entre taurinos y anti-taurinos ya que, en ningún momento, los partidos nacionalistas intentaron prohibir los Correbous, de gran popularidad en algunas zonas de Catalunya. Se lo tomaron como una más de las batallas para acabar contra todo lo que se pueda relacionar a Catalunya con el resto de España (de hecho, años más tarde, se prohibió la presencia de animales en el circo, pero una vez más no los Correbous). Debido a esto, el grupo parlamentario de Ciutadans se mantuvo en contra de la prohibición.

Llegado el día de la votación, Convergència y PSC dieron libertad de voto a sus parlamentarios y los toros se prohibieron en Catalunya con 68 votos a favor (32 de CiU, 21 de ERC, 12 de Iniciativa y 3 del PSC), 9 abstenciones y 55 en contra. Antes de que la prohibición se hiciera efectiva en la feria taurina de la Mercé, se invitó a asistir a una corrida a Albert Rivera. Éste, que había declarado no ser seguidor de la fiesta, asistió y manifestó la importancia de las libertades individuales y el respeto a los aficionados a los toros, aunque a él personalmente no le gustasen. Bautizada como Feria de la Libertad, Albert Rivera fue sacado a hombros de la Monumental junto al diestro Serafín Marín.

Anuncios

Un comentario sobre “Ciudadanos (la historia) – Capítulo XIV”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s