La verdadera fiesta de Catalunya

Si en Catalunya se pensara más en las personas que en los territorios, más en los ciudadanos que en el Procés, hoy, Día de Sant Jordi, sería el Día de Catalunya. Pero no es así porque los nacionalistas quieren una fiesta que sólo ellos puedan celebrar, por eso el Día de Catalunya es el 11 de septiembre.

Ese día se “celebra” la caída de Barcelona en manos de las tropas borbónicas durante la Guerra de Sucesión Española el 11 de septiembre de 1714. Tras catorce meses de sitio, esta victoria conllevó la abolición de las instituciones catalanas tras la promulgación de los Decretos de Nueva Planta de 1716.

Es decir, el Día de Catalunya, en lugar de celebrar la unión de los catalanes, conmemora una batalla en la que catalanes se mataron los unos a los otros, cada cual defendiendo a un Rey. Curioso cuanto menos. El 11 de septiembre se reivindicó en el catalanismo cuando la celebración consistía en una oración fúnebre en la parroquia de Santa María del Mar. En 1886, fue prohibida la que tenía que celebrar el canónigo de la sede de Vic, Jaume Colell, para evitar que se convirtiera en un mitin catalanista. Este hecho es considerado como la primera conmemoración de homenaje a los catalanes que murieron oponiéndose a Felipe V.

En la mayoría de las autonomías, su día es cuando se conmemora su Estatuto, el día que el Estado reconocía su autonomía. Lógicamente, eso sería más propicio pero en Catalunya tenemos la suerte que tenemos otro día especial, el de Sant Jordi, patrón de la comunidad y que para muchos es el verdadero Día de Catalunya.

Pero, claro, si hoy fuese el Día de Catalunya no habría hecho diferencial, no habría separaciones, no habría enfrentamientos y, entonces, ¿qué sería del Procés? Los independentistas quieren una fiesta excluyente sólo para ellos y, de este modo, cuando los catalanes no nacionalistas no celebremos el 11 de septiembre, lo aprovecharán para hacer ver que eso es porque no somos verdaderos catalanes.

Cualquiera que haya vivido el día de Sant Jordi en Catalunya sabe de lo bonito que es este día, que las calles se llenan de personas que, rosa o libro en mano, hacen algo único en el mundo, unir el día de celebración de un pueblo y el día de los enamorados en uno solo. Pero, ni aún así, el día del amor y Catalunya es el día de esta autonomía.

Porque los nacionalistas prefieren que el Día de Catalunya sea el día en el que se conmemora una batalla en la que unos catalanes mataron a otros catalanes, en la que unos españoles mataron a otros españoles.

Hoy es Sant Jordi, ese único día del año que no hay catalanes de un lado y de otro. Un día en el que todos tenemos las mismas costumbres, un día en el que nos desplazamos a puestos donde, vestidos con la Senyera, nuestra bandera, la de todos pero que ahora sólo llevamos los no nacionalistas, compramos la rosa como la de aquella leyenda del Dragón y el valeroso caballero que luchó contra él.

Felíz Día de Sant Jordi, verdadero Día de Catalunya y de todos los catalanes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s