El catalán, el catalanismo, el independentismo y la catalanofobia

Creo que ya puse este ejemplo un día en una entrada, pero lo volveré a poner, no hay problema. Hay un estupendo documental llamado “Hermanos y enemigos” que narra la relación de amistad rota entre los jugadores de baloncesto Petrovic (croata)  y Divac (serbio) por culpa de los nacionalismos que acabaron en una guerra civil en Yugoslavia. En ese documental, otro gran baloncestista, Toni Kukoc, viene a decir que él no era nacionalista croata, que no era independentista, pero que cuando disparan a tu familia, tienes claro de qué lado estás.

Todo el que haya leído este blog alguna vez, tendrá claro que no me he cortado ni un pelo en atizar a los independentistas de Catalunya. Yo tengo que vivir en mis carnes situaciones de mal gusto, pero eso no ha hecho que desista en mi lucha contra el independentismo. Sin embargo, como también he dicho otras veces, contra este nacionalismo del 3% no se lucha “españolizando” a los catalanes, como dijo el ex-ministro Wert, ya que a los catalanes no se les puede españolizar porque ya son españoles desde el momento que nacen.

Eso que muchas personas llaman españolizar, en realidad se llama castellanizar, es decir, imponer el idioma o las costumbres castellanas como si fueran las únicas legítimas de España. El nacionalismo castellano es tan malo como cualquier otro nacionalismo y, ojo, que con esto no estoy criticando a los habitantes de Castilla ya que, no sé si será casualidad o no, pero precisamente en Castilla es donde menos castellanismo me he encontrado. Curiosamente, hay más nacionalismo castellano en autonomías que en realidad no son parte de Castilla.

Con todo esto, voy a un tema que no sé porqué parece tan complicado cuando en realidad es sencillo: No entiendo el odio desacerbado que algunas personas tienen a lo catalán  pues las costumbres, la cultura y el idioma catalán son tan españoles como el que más ya que, por mucho que algunos opinen lo contrario, la “botifarra amb mongetes” es un plato tan español como la paella, la sardana es un baile tan español como las sevillanas, el catalán es un idioma tan español como el castellano y una persona que vive en un pueblo de Girona es tan española como alguien que vive enfrente de la Puerta del Sol en Madrid.

Escribir hoy este blog viene a cuento de que, antes de ayer, en el partido de la Champions entre el Bayern y la Juventus, en un momento en el que creían que no estaban en el aire, uno de los presentadores de BeINSports habló en catalán a uno de sus técnicos. Eso desató un aluvión de insultos al presentador a través de Twitter. ¿Cómo se le puede atacar e insultar a una persona por hablar su idioma materno?

Da la sensación de que hay personas en el resto de España que creen que algunos catalanes hablan en catalán para tocar las narices ¿De dónde sale esa ocurrencia? ¿Tan difícil es de entender que simplemente el idioma de Catalunya es el catalán? Yo, que soy castellanoparlante y que lucho cada día para que el castellano como idioma oficial que es también en Catalunya esté equiparado al catalán en las instituciones, lucho también para que nadie lo menosprecie, entre otras cosas porque es el idioma en que mis padres me enseñaron a hablar. Pero, con este tipo de cosas, nos lo ponen muy difícil y es que, cuando en el resto de España menosprecian el catalán, tal y como los dirigentes de Catalunya quieren menospreciar el castellano, nuestra lucha se vuelve mucho más complicada.

Y con esto no estoy pidiendo que cese la catalanofobia para echarnos una mano a los que defendemos la unidad de España en Catalunya, no es esa la cuestión. Sino que identificar lo catalán o lo catalanista con el independentismo es un error, es lo que los gobernantes de estas tierras tratan de hacer ver y estos ataques ridículos serán aprovechados por los independentistas para crear más, como en el caso de Toni Kukoc que no era independentista hasta que atacaron a su familia.

Asociar lo catalán con el independentismo y lo castellano con el españolismo es un grave error. Hay independentistas que no saben hablar catalán y españolistas que no saben hablar castellano, por muy raro que les suene a los que me lean desde fuera de Catalunya.

Esta es una de esas entradas al blog en las que recibo críticas, en las que se me critica que escriba Catalunya con NY, no entendiendo que lo escribo así simplemente porque ese es su nombre y, sí, sé que también es correcto si escribo en castellano ponerlo con Ñ, pero vamos a lo de antes: no puedo criticar que aquí pongan Saragossa a Zaragoza, Osca a Huesca o Terol a Teruel y después yo escribir Catalunya con Ñ.

En fin… sé que esta es una batalla perdida, sé que posiblemente no escribo con la suficiente claridad como para hacerme entender pero, insisto, todos esos que se creen patriotas odiando una parte de su patria, algún idioma de su patria o alguna de las culturas de su patria, que me perdonen pero ni son patriotas ni son nada.

 

Fuente de la fotografía de portada: msnoferini.wordpress.com
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