Puigdemont y el país de las maravillas

El President de la Generalitat, Carles Puigdemont (o señor Mas de lo mismo), ha vuelto a hacer unas declaraciones en las que falta el respeto a gran parte de los catalanes y resto de los españoles. En estos tiempos, da la sensación de que si faltas al respeto sin insultar, levantar la voz o gesticular, te lo admiten, cuando debería ser algo inadmisible.

A pesar de que ha demostrado que sabe contar, al menos hasta 130, y que PSOE y Ciudadanos no suman mayoría, la posibilidad de que el partido que preside Albert Rivera forme parte de un pacto de gobierno le ha puesto nervioso.

Obviamente, ese nerviosismo se debe a que, con Ciudadanos colaborando en el Gobierno, a nadie se le escapa que la igualdad entre los españoles y la soberanía del pueblo no estará en entredicho y eso complica aún más a Puigdemont y su país de las maravillas.

En declaraciones a la cadena SER, admitió que no habrá independencia si no lo quiere más de la mitad de los catalanes ¡Hombre, gracias! Sólo faltaba eso, que se hiciera aún sin quererlo la mayoría.

Lo cierto es que no me preocupa eso, de hecho, no me preocupa la independencia porque no va a haber independencia de Catalunya y eso lo sabe todo el mundo, también el Señor Puigdemont.

Pero es inadmisible cómo Puigdemont, Artur Mas, Jordi Pujol y todos los líderes del partido de la burguesía catalana, que ahora es independentista pero antes era catalanista, antes franquista y aún más antes monárquica, hablan con condescendencia al pueblo.

Cuando me dicen que sin un 50% no se va a hacer o que se hará de modo pacifico, a mí no me hacen ningún favor como quieren dar a entender. El President de Catalunya  no tiene potestad para dar la independencia a Catalunya, salvo que lo haga dando un golpe de estado como trataron de hacer otras veces Macià o Companys y en las que no consiguieron nada, entre otras cosas porque el pueblo catalán no les apoyó.

Así que no traten de hacer ver que tienen la sartén por el mango, no frivolicen con que les están haciendo favores a los catalanes no independentistas o al resto de los españoles porque el señor Puigdemont, por más que le pese, no es más que el representante del Reino de España en Catalunya y, si no declara la independencia ya hoy es porque sabe perfectamente que no tiene potestad ni apoyos para hacerlo ni en Catalunya ni en el resto de España o el extranjero.

Además, se atrevió a opinar sobre qué gobierno debe formarse en España, cosa que no me parece mal pues es correcto que tenga su opinión, pero como ya he dicho otras veces, si los partidos independentistas quieren opinar en el Congreso, que hagan una formación en la que vayan juntos todos los independentistas de todas las autonomías y se presenten juntos para, de ese modo, tener potestad o no (eso ya lo decidirá el pueblo) para intentar cambiar las cosas donde deben hacerse, en las Cortes, lugar en el que, además, ahora hay incluso un partido nacional, Podemos, con el que podrían colaborar en ese fin.

El nerviosismo de Puigdemont es bueno, muy bueno. Ciudadanos está cumpliendo uno de los objetivos para los que se expandió por todo el territorio nacional. Ahora, PP y PSOE ya no tienen que pactar con los nacionalistas pues ahora hay un partido de centro que va a pensar antes en el país que en sus siglas.

 

Fuente de la fotografia de portada: ecodiario.eleconomista.es

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s