El rugido de la selva

También fue en octubre pero de 1974. En Kinkasa, Zaire (hoy República del Congo), se disputó el combate del siglo entre dos de los más grandes boxeadores de los pesos pesados de la historia. Por un lado, George Foreman que llegaba imbatido; por el otro, Mohamed Ali, el cual había perdido el título por negarse a hacer el servicio militar ya que se declaraba contrario a la guerra de Vietnam.

El combate fue altamente esperado, todo el mundo quería ver cuál de los dos era el verdadero campeón. El combate se esperó durante gran tiempo, la expectación fue tan grande que pronto fue bautizado como “el combate del siglo”, aunque el nombre oficial del combate fue “El rugido de la selva”.

Esta noche, después de mucho tiempo, podremos ver por fin un debate entre Albert Ribera y Pablo Iglesias. No será el típico debate (presentado por Jordi Évole “el follonero”), sino que Rivera e Iglesias debatirán en un bar de Nou Barris en Barcelona, sin grandes reglas ni tiempos, elementos habituales de estos debates.

He recordado el combate de Kinkasa porque, en este tiempo, desde las elecciones europeas hasta hoy, ha habido similitudes entre aquella pelea y la carrera por la Moncloa. Aunque sería difícil decir quién de los dos es Foreman y quién Ali, puesto que en personalidad y declaraciones ambos políticos tienen cosas de ambos púgiles, si nos ceñimos a lo que ha ocurrido en estos meses, Albert Rivera debería coger el papel de Ali e Iglesias el de Foreman.

¿Por qué? Porque Foreman entró al ring con un batín rojo que no se quitó hasta poco antes del combate y Ali se presentó con el torso desnudo. Al principio, respeto y no agresión, hasta que Foreman Iglesias comenzó el combate muy fuerte, tratando de dar a derecha e izquierda. No tenía nada que perder, estaba invicto, limpio, inmaculado, mientras que Ali llevaba más tiempo boxeando y estaba más curtido, aunque también hubiesen más dudas sobre él.

Foreman pegaba y pegaba del mismo modo que Iglesias critica y critica, tanto a lo nuevo como a lo viejo. Mientras, Ali Rivera aguantaba los golpes, los esquivaba y poco a poco iba lanzando puños, igual que C’s ha ido lanzando propuestas. Eso sí, Foreman daba sensación de nerviosismo, mientras que Ali parecía estar tranquilo.

La sensación es que Foreman Iglesias da más y más fuerte, pero la realidad es que Ali Rivera casi está saliendo inmune y sigue fresco, mientras que su rival cada vez se cansa más. Cuando acaba el segundo asalto, las cámaras enfocan a Foreman Iglesias, lleva la iniciativa. Todas las personas de su rincón le dicen: “Sigue así, lo estás haciendo muy bien”. Mientras, Ali Rivera parece tranquilo, no lleva la iniciativa pero parece que todo está controlado, a pesar de que en los puntos parezca que su rival puede ganar. Pero quizá no tanto como él espera y en las autonómicas andaluzas Podemos solamente gana a Ciudadanos por 15 a 9.

Foreman Iglesias sigue más agresivo, pero cada vez da con menos fuerza, parece que se van igualando. Ali Rivera sigue dando menos golpes, pero cada vez son más rotundos. Comienza a tener el público a favor, la cámara cada vez le enfoca más y, aunque Foreman Iglesias parece que va ganando a los puntos y golpeado en las ciudades de Madrid, Barcelona y Zaragoza, Ali Rivera ya tiene influencias en muchas autonomías, incluidas Madrid y Andalucía.

Ali Rivera cada vez siente que está llegando su tiempo, llegan las elecciones Catalanas y sigue a lo suyo, sin cambiar su forma de boxear, haciendo siempre lo mismo, esquiva, amaga y golpea, así una y otra vez. Mientras que Foreman Iglesias no sabe qué hacer porque no logra tumbar a Ali Rivera, que cada vez se va soltando más, Foreman sigue lanzando golpes, pero ya casi no roza a Ali. El asalto 6 acaba con una serie de golpes de Ali Rivera y con un Foreman Iglesias que está en su peor momento. Las catalanas acaban con un 25 a 11 a favor de Ciudadanos.

Foreman se sienta, está exhausto, Ali se queda de pie y pide al público que le siga apoyando. Da la impresión de que Foreman Iglesias no va a aguantar hasta el final, hasta las generales.

Historias parecidas… ¿habrá el mismo final? Lo que ocurrió en el combate fue que en el octavo asalto parecía que Ali estaba jugando con Foreman, le daba una y otra vez. Foreman estaba exhausto y, cuando estaba esperando que sonase la campana para ir a descansar, Ali dio el golpe definitivo y Foreman quedó KO.

Anuncios

Un comentario sobre “El rugido de la selva”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s