¿Por qué Ciudadanos?

El otro día, un conocido me decía que iba a votar a Ciudadanos en las elecciones catalanas del 27S por el “voto útil” que representaba la lista de Inés Arrimadas, al ser la segunda más votada, y que era mejor votar a Ciudadanos que al partido que él pensaba votar. Ante eso, tuve sensaciones encontradas, dado que yo que creo que Ciudadanos es la mejor opción y, por lo tanto, me alegraba de tener otro voto más. Sin embargo, lo del “voto útil” a mí no me gusta, ni siquiera cuando me beneficia. De hecho, creo que, entre otros errores, uno de los que nos han llevado a la situación actual es la del “voto útil”. En todas las elecciones y me refiero no sólo en las catalanas, reconozco que yo alguna vez aposté por el “voto útil”, pero la realidad es que no hay nada más inútil que el “voto útil”.

En cuanto a Ciudadanos, hay un debate pues están los que ven el vaso medio lleno y los que lo ven medio vacío. De esta manera, mientras que para algunos su techo es pequeño porque su situación en el centro hace que haya gente de izquierdas que lo considere de derechas y otros que siendo de derechas lo ven de izquierdas; para otros pasa lo contrario, pues creen que su techo es muy alto porque las personas que se sitúan más al centro de los que antes votaban al PP y PSOE pueden acercarse a Ciudadanos.

Yo, que pido el voto por Inés, no lo pido por el “voto útil”, sino que espero que quienes voten C’s hayan leído las propuestas del partido naranja, sepan lo qué es, lo qué representa y a quién representa. Porque a menudo es agotador tener que hacerles entender a personas que votaban a PP o PSOE que Ciudadanos no es una marca blanca ni de uno ni de otro y que cierto es que coincide en algunos puntos con uno y otro pero, en este caso, es más lo que nos separa que los que nos une.

El “voto útil” ha hecho que en Catalunya gente del PP votara a Jordi Pujol para que no ganara la izquierda y también que gente de Esquerra votara a PSC para que no ganara CiU. Ahora sabemos que todo esto es un error y que lo importante es que la opinión de los ciudadanos esté representada equitativamente en el Parlament.

Yo siempre he pensado que realmente los votos no son de ningún partido, sino que les prestamos la confianza durante cuatro años a cambio de una buena gestión y que, después, el voto se nos devuelve y, si no ha cumplido nuestras expectativas, se lo cederemos a otro.

En estas elecciones, creo que verdaderamente casi todos los pensamientos de la calle están representados políticamente. Quizá falte un partido nacionalista que, aún queriendo quizá la independencia, respete la Ley y la Constitución, y sí, sé que está Unió, pero tantos años con Convergència no les hace muy fiables. De modo y aunque no seré yo quién se preocupe por los nacionalistas catalanes, sí que es cierto que deberían tener alguna otra opción que no fuesen los corruptos de Junts pel Sí o los pro etarras de la CUP. En el lado constitucionalista, quizá falta un Izquierda Unida o un Podemos que dejara claro que no son nacionalistas, pero debemos conformarnos con lo que hay.

Ciudadanos no está por encima de Catalunya Sí que es Pot, PSC o PP, solamente en las encuestas y sondeos, pues opino que también lo está moralmente. C’s no ha pactado con nacionalistas y, de hecho, nació para combatir lo que Artur Mas y los suyos representaban y representan. Además, las diferencias entre los candidatos es abismal. Lluis Franco Rabell no es político y, si no fuese suficiente con haber llevado sus empresas a la bancarrota y vivir de asociaciones, no es capaz de ser leal ni con su padre (literalmente) ya que esconde su primer apellido.

Miquel Iceta y García Albiol son claramente dos casos de la antigua política, sin estudios universitarios, sin conocimientos de idiomas más allá del castellano y el catalán y sin trabajar en el sector privado. Ambos comenzaron en  las juventudes de sus partidos, de ahí a la política municipal y ahora candidatos a la presidencia. Tratando de ser neutral, hay una cosa que hay que alabarle a Iceta que no a Albiol y es que es claro y notorio que, mejor o peor, Iceta es el responsable auténtico del PSC, mientras que en el PP la cabeza pensante es Levi y Albiol no es más que un “frontman” inapelable que, con su discurso duro, trata de ganar el voto más a la derecha.

Mientras, Inés Arrimadas, que sí ha trabajado en el sector privado, tiene dos carreras universitarias (Administración y Dirección de Empresas y Derecho) y que, además del catalán y el castellano, habla también inglés y francés, se presenta con políticas nuevas y con un equipo joven, preparado y lleno de ilusión.

Por eso, busquen y comparen. Ciudadanos no debería ser votado solamente por el “voto útil”, sino por lo útil que sería para todos tener alguien como Inés y un equipo como Ciudadanos al frente de la Generalitat. Un partido que no quiere ganar las elecciones para subirse al balcón a proclamar la independencia, sino para entrar a las oficinas y ponerse a trabajar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s